Salmo del 31 de octubre de 2026
R. Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo.
Como el ciervo busca con ansia las corrientes de agua, así mi alma te busca a Ti, Dios mío.
R. Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo.
Mi corazón tiene sed de Dios, del Dios que da la vida. ¿Cuándo podré acercarme a su presencia y contemplar su rostro?
R. Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo.
Recuerdo con emoción cuando caminaba entre la multitud hacia la casa de Dios, acompañado de cantos de alegría y de alabanza.
R. Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo.
Paráfrasis original del salmo para la meditación.
Meditación del salmo
El salmista expresa un deseo profundo de encontrarse con Dios. También nosotros podemos sentir esa sed cuando las preocupaciones, el ruido o la rutina nos dejan inquietos. La oración, la escucha de la Palabra y los momentos de silencio nos ayudan a reconocer que el Señor sigue cerca y nos invita a volver a Él.
Aclamación antes del Evangelio
Aleluya, aleluya. Aprendan de mí, que soy manso y humilde de corazón, dice el Señor. Aleluya. (Cf. Mateo 11, 29).
Reflexión del salmo
Repite despacio la respuesta del salmo y conviértela en oración. Deja que sus palabras acompañen tus preocupaciones, agradecimientos y decisiones de hoy.