Salmo del 29 de octubre de 2026
R. Bendito el Señor, mi roca.
Bendito sea el Señor, mi roca, que prepara mis manos para la lucha y me enseña a enfrentar las pruebas.
R. Bendito el Señor, mi roca.
Él es mi amor fiel y mi fortaleza, mi refugio y mi liberador; en Él encuentro protección y confianza.
R. Bendito el Señor, mi roca.
Dios mío, quiero cantarte un canto nuevo y alabarte con alegría. Tú das la victoria a los reyes y libras del peligro a tu servidor David.
R. Bendito el Señor, mi roca.
Paráfrasis original del salmo para la meditación.
Meditación del salmo
El salmista reconoce a Dios como su roca: una presencia firme cuando todo parece inestable. Podemos acudir a Él con nuestras preocupaciones y agradecer las pequeñas señales de su cuidado. La confianza no elimina las pruebas, pero nos ayuda a atravesarlas sin perder la esperanza.
Aclamación antes del Evangelio
Aleluya, aleluya. Bendito el que viene en nombre del Señor. Aleluya. (Cf. Lucas 13, 35).
Reflexión del salmo
Repite despacio la respuesta del salmo y conviértela en oración. Deja que sus palabras acompañen tus preocupaciones, agradecimientos y decisiones de hoy.