Busca un momento de calma
Encuentra un lugar donde puedas estar presente y sin prisas.
Una guía sencilla para hacer de la oración un encuentro personal con Dios.
Encuentra un lugar donde puedas estar presente y sin prisas.
No necesitas palabras perfectas. Exprésale lo que sientes con confianza.
Lee el Evangelio o una lectura del día y deja un momento de silencio.
Termina poniendo en sus manos tus preocupaciones y a las personas que amas.