Salmo del 25 de octubre de 2026
R. Yo te amo, Señor; tú eres mi fortaleza.
Te amo, Señor, fuerza de mi vida. Tú eres mi roca, mi refugio y mi libertador.
R. Yo te amo, Señor; tú eres mi fortaleza.
Dios mío, en Ti encuentro protección; eres mi escudo, mi salvación y mi defensa. Cuando te invoco con confianza, me sostienes frente al peligro.
R. Yo te amo, Señor; tú eres mi fortaleza.
¡Viva el Señor! Bendita sea mi roca. Sea alabado el Dios que me salva y muestra su fidelidad a su elegido.
R. Yo te amo, Señor; tú eres mi fortaleza.
Paráfrasis original del salmo para la meditación.
Meditación del salmo
Amar a Dios es confiar en Él, reconocerlo como nuestra fortaleza y agradecer su compañía. Cuando las preocupaciones parecen superar nuestras fuerzas, podemos volver a esta sencilla oración: «Yo te amo, Señor; tú eres mi fortaleza».
Reflexión del salmo
Repite despacio la respuesta del salmo y conviértela en oración. Deja que sus palabras acompañen tus preocupaciones, agradecimientos y decisiones de hoy.