Salmo del 1 de octubre de 2026
R/. Espero gozar de la dicha del Señor en el país de la vida.
El Señor es mi luz y mi salvación,
¿a quién temeré?
El Señor es la defensa de mi vida,
¿quién me hará temblar?
R/. Espero gozar de la dicha del Señor en el país de la vida.
Espero gozar de la dicha del Señor
en el país de la vida.
Espera en el Señor, sé valiente,
ten ánimo, espera en el Señor.
R/. Espero gozar de la dicha del Señor en el país de la vida.
Reflexión del Salmo
El Salmo 26 nos invita a vivir desde la confianza incluso cuando atravesamos momentos de incertidumbre. El salmista comienza con una afirmación llena de seguridad: «El Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién temeré?».
La fe no significa que nunca sintamos miedo. Significa descubrir que, aun cuando el miedo aparece, no estamos solos. Dios puede convertirse en nuestra luz cuando no vemos con claridad el camino y en nuestra fortaleza cuando sentimos que nuestras propias fuerzas son insuficientes.
La respuesta del Salmo expresa además una hermosa esperanza: «Espero gozar de la dicha del Señor en el país de la vida». No es una confianza impaciente que exige respuestas inmediatas, sino una esperanza que aprende a permanecer.
Por eso termina con una invitación especialmente importante: «Espera en el Señor, sé valiente, ten ánimo». A veces esperar también requiere valentía.
En la memoria de Santa Teresa del Niño Jesús, esta enseñanza adquiere un significado especial. Ella hizo de la confianza sencilla en Dios el centro de su camino espiritual.