Salmo del 26 de septiembre de 2026
R/. Señor, tú has sido nuestro refugio de generación en generación.
No reduzcas el hombre al abatimiento, pues dijiste: Convertíos, ¡oh hijos de los hombres! Porque mil años son ante tus ojos como el día de ayer que ya pasó, y como una de las vigilias de la noche.
R/. Señor, tú has sido nuestro refugio de generación en generación.
Una nada son todos los años que vive. Dura un día como el heno; florece por la mañana, y se pasa; por la tarde inclina la cabeza, se deshoja, y se seca.
R/. Señor, tú has sido nuestro refugio de generación en generación.
Danos, pues, a conocer el poder de tu diestra, y concédenos un corazón instruido en la sabiduría. Vuélvete hacia nosotros, Señor. ¿Hasta cuándo te mostrarás airado? Sé tú compasivo para con tus siervos.
R/. Señor, tú has sido nuestro refugio de generación en generación.
Bien presto seremos colmados de tu misericordia; y nos regocijaremos y recrearemos todos los días de nuestra vida.
Y resplandezca sobre nosotros la luz del Señor Dios nuestro, y endereza en nosotros las obras de nuestras manos, y da éxito a nuestras empresas.
R/. Señor, tú has sido nuestro refugio de generación en generación.
Reflexión del Salmo
El salmo de hoy nos ayuda a mirar el tiempo de una manera distinta. No todo depende de cuánto hacemos, cuánto producimos o cuántas metas alcanzamos. La verdadera sabiduría consiste también en saber para qué vivimos y qué huella dejamos en las personas que Dios pone en nuestro camino.
Pedir un corazón instruido en la sabiduría es pedir la gracia de ordenar nuestras prioridades y vivir cada día con más gratitud.
Aclamación antes del Evangelio
Aleluya, aleluya.
Jesucristo, nuestro Salvador, destruyó la muerte y sacó a la luz la vida y la inmortalidad por medio de la Buena Nueva.
Aleluya.