Salmo del 25 de septiembre de 2026
R/. Bendito sea el Señor, mi roca.
Señor, tú eres mi fortaleza,
mi refugio y mi liberador;
en ti pongo mi confianza
cuando el camino se vuelve incierto.
R/. Bendito sea el Señor, mi roca.
¿Qué es el ser humano para que te acuerdes de él,
o el hijo del hombre para que lo mires con tanta atención?
Nuestra vida es breve,
como una sombra que pasa.
R/. Bendito sea el Señor, mi roca.
Reflexión del Salmo
El salmo nos recuerda dos verdades que necesitamos mantener unidas: nuestra vida es frágil y breve, pero Dios permanece firme. Por eso podemos llamarlo roca, refugio y liberador.
Reconocer nuestra fragilidad no significa vivir con miedo. Al contrario, puede ayudarnos a valorar mejor el presente y a no cargar solos con aquello que nos supera. Cuando algo nos preocupa, el salmo nos invita a volver a Dios y decir con confianza: «Tú eres mi refugio».
Aclamación antes del Evangelio
Aleluya, aleluya.
El Hijo del hombre vino para servir y entregar su vida por muchos.
Aleluya.