Salmo del 27 de septiembre de 2026
R/. Recuerda, Señor, que tu misericordia es eterna.
Muéstrame, Señor, tus caminos, y enséñame tus sendas. Dirígeme según tu verdad e instrúyeme, porque tú eres Dios, mi salvador, y en ti he esperado todo el día.
R/. Recuerda, Señor, que tu misericordia es eterna.
Acuérdate, Señor, de tus misericordias y de tus piedades, que son desde siempre. De los pecados de mi juventud y de mis ignorancias no te acuerdes; según tu misericordia acuérdate de mí, por tu bondad, Señor.
R/. Recuerda, Señor, que tu misericordia es eterna.
Bueno y recto es el Señor; por eso enseñará el camino a los pecadores. Dirigirá a los mansos en el juicio y enseñará a los humildes sus caminos.
R/. Recuerda, Señor, que tu misericordia es eterna.
Texto bíblico basado en la Biblia Torres Amat (1825), traducción católica de dominio público, con ortografía modernizada.
Reflexión del Salmo
El salmo convierte la conversión en oración: «Muéstrame, Señor, tus caminos». No basta con reconocer que necesitamos cambiar; también necesitamos dejarnos enseñar.
Podemos repetir hoy la respuesta del salmo cuando sintamos culpa, confusión o necesidad de comenzar nuevamente. La misericordia de Dios no nos deja inmóviles: nos levanta para que caminemos de otra manera.
Aclamación antes del Evangelio
Aleluya, aleluya.
Mis ovejas escuchan mi voz, dice el Señor; yo las conozco y ellas me siguen.
Aleluya.
Referencia litúrgica: Juan 10, 27.