Salmo del 7 de noviembre de 2026
R. Dichoso quien teme al Señor.
Feliz quien honra al Señor y encuentra alegría en sus enseñanzas. Su descendencia será fortalecida, y su vida dejará una huella de bendición.
R. Dichoso quien teme al Señor.
Le va bien a quien se compadece y presta con generosidad, y administra sus asuntos con justicia. Quien vive con rectitud no será olvidado y permanecerá firme.
R. Dichoso quien teme al Señor.
Su corazón está seguro y no se deja vencer por el miedo. Reparte sus bienes entre los necesitados; su generosidad perdura y su dignidad se mantiene en alto.
R. Dichoso quien teme al Señor.
Paráfrasis original del salmo para la meditación.
Reflexión sobre el salmo: la generosidad que permanece
El salmo describe a una persona que vive con justicia y se preocupa por los demás. Su grandeza no está en acumular, sino en utilizar lo que tiene para hacer el bien. La generosidad no exige poseer grandes riquezas: también puede expresarse en una visita, una escucha atenta o una ayuda discreta.
Ser agradecidos nos permite reconocer los dones recibidos. Ser generosos nos ayuda a comprender que esos dones pueden convertirse en bendición para otras personas. El Señor nos invita a unir ambas actitudes.
Aclamación antes del Evangelio
Aleluya, aleluya. Jesucristo, siendo rico, se hizo pobre por nosotros, para enriquecernos con su entrega. Aleluya. (Cf. 2 Corintios 8, 9).