Salmo del 3 de noviembre de 2026
R. El Señor es mi alabanza en la gran asamblea.
Ante quienes lo respetan cumpliré mis promesas. Los humildes podrán alimentarse y quedar satisfechos; quienes buscan al Señor lo alabarán y encontrarán nueva vida.
R. El Señor es mi alabanza en la gran asamblea.
Todos los pueblos recordarán al Señor y volverán hacia Él. Las familias de las naciones reconocerán su grandeza, porque a Dios pertenece el Reino y su amor alcanza a todos.
R. El Señor es mi alabanza en la gran asamblea.
Ante Él se inclinarán los poderosos y los que viven en la fragilidad de esta tierra. Las generaciones futuras lo servirán y anunciarán su justicia a quienes aún no han nacido.
R. El Señor es mi alabanza en la gran asamblea.
Paráfrasis original del salmo para la meditación.
Meditación del salmo
El salmo anuncia que la alabanza a Dios reúne a los humildes y llega a todos los pueblos. La fe no debe encerrarnos en nosotros mismos. Cuando compartimos lo que tenemos, escuchamos a alguien que sufre o tratamos con respeto a quien suele ser ignorado, damos testimonio del amor del Señor.
Aclamación antes del Evangelio
Aleluya, aleluya. Vengan a mí los que están cansados y agobiados, y yo los aliviaré, dice el Señor. Aleluya. (Cf. Mateo 11, 28).
Reflexión del salmo
Repite despacio la respuesta del salmo y conviértela en oración. Deja que sus palabras acompañen tus preocupaciones, agradecimientos y decisiones de hoy.