Salmo del 6 de octubre de 2026
Salmo 138, 1b-3. 13-14ab. 14c-15
R. Guíame, Señor, por el camino eterno.
Señor, tú me sondeas y me conoces;
me conoces cuando me siento o me levanto,
de lejos penetras mis pensamientos;
distingues mi camino y mi descanso,
todas mis sendas te son familiares.
R. Guíame, Señor, por el camino eterno.
Tú has creado mis entrañas,
me has tejido en el seno materno.
Te doy gracias porque me has formado maravillosamente;
admirables son tus obras.
R. Guíame, Señor, por el camino eterno.
Mi alma lo reconoce agradecida;
no desconocías mis huesos
cuando, en lo oculto, me iba formando
y entretejiendo en lo profundo de la tierra.
R. Guíame, Señor, por el camino eterno.
Reflexión del Salmo
Dios nos conoce por completo y nos acompaña desde el comienzo de nuestra existencia. Este salmo nos invita a descansar en esa certeza: no somos desconocidos para Él. Podemos pedirle que conozca nuestro corazón y nos conduzca cada día por el camino que lleva a la vida.