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Lecturas sábado 26 septiembre 2026

Lecturas, salmo y Evangelio de esta fecha, con reflexiones para acompañar tu oración.

26 de septiembre de 2026

Lecturas sábado 26 septiembre 2026

Lectura del día: Eclesiastés 11, 9–12, 8

Lectura del libro del Eclesiastés.

11,9 Gózate, pues, ¡oh joven disoluto!, en tu mocedad; disfrute de los bienes tu alma en los floridos días de tu juventud; sigue las inclinaciones de tu corazón y lo que agrada a tus ojos; pero sábete que de todas esas cosas te pedirá Dios cuenta en el día en que te juzgue.

11,10 Por tanto arranca de tu corazón la ira, y aparta todo vicio de tu carne, puesto que la juventud y las delicias no son sino vanidad.

12,1 Acuérdate de tu creador en los días de tu juventud antes que con la vejez venga el tiempo de la aflicción y se lleguen aquellos años en que dirás: ¡Oh años displicentes!

12,2 Antes que, debilitándose tu vista, se te oscurezca el sol, y la luz de la luna y de las estrellas; y tras la lluvia vuelvan las nubes.

12,3 No esperes a obrar bien cuando temblarán tus manos y piernas, guardas que son de la casa de tu alma, y debilitadas las rodillas bambolearán los varones robustos; y cuando las que muelen en la boca la comida serán en corto número y estarán ociosas; y cuando quedarán en tinieblas los ojos que miran por las ventanas.

12,4 Y se cerrarán los labios, puertas que son de la calle, por la voz débil de la lengua que hace el oficio del que muele; e insomnes los hombres se levantarán a la voz de un pájaro, y quedarán sordas sus orejas, que son las que perciben el canto o la armonía.

12,5 Cuando, trémulos, temerán subir a los lugares altos, y tendrán miedo de caer en el camino llano; cuando florecerá el almendro, o se pondrá cana su cabeza, se engrosará la langosta, o hincharán las piernas, y se disipará la alcaparra a todo apetito. Porque el hombre ha de ir a la casa de su eternidad, y los enlutados le acompañarán algún día por las calles.

12,6 Acuérdate de Dios antes que se rompa el cordón de plata, o médula espinal, y se arrugue la venda de oro o membrana que envuelve el cerebro, y se haga pedazos el cántaro sobre la fuente y se quiebre la polea sobre la cisterna.

12,7 Y en suma, antes que el polvo se vuelva a la tierra de donde salió, y el espíritu vuele a Dios, que le dio el ser.

12,8 Vanidad de vanidades, dijo el Eclesiastés, y todo es vanidad.

Palabra de Dios.

Texto bíblico: Biblia Torres Amat (1825), traducción católica de dominio público.

R/. Señor, tú has sido nuestro refugio de generación en generación.

No reduzcas el hombre al abatimiento, pues dijiste: Convertíos, ¡oh hijos de los hombres! Porque mil años son ante tus ojos como el día de ayer que ya pasó, y como una de las vigilias de la noche.

R/. Señor, tú has sido nuestro refugio de generación en generación.

Una nada son todos los años que vive. Dura un día como el heno; florece por la mañana, y se pasa; por la tarde inclina la cabeza, se deshoja, y se seca.

R/. Señor, tú has sido nuestro refugio de generación en generación.

Danos, pues, a conocer el poder de tu diestra, y concédenos un corazón instruido en la sabiduría. Vuélvete hacia nosotros, Señor. ¿Hasta cuándo te mostrarás airado? Sé tú compasivo para con tus siervos.

R/. Señor, tú has sido nuestro refugio de generación en generación.

Bien presto seremos colmados de tu misericordia; y nos regocijaremos y recrearemos todos los días de nuestra vida.

Y resplandezca sobre nosotros la luz del Señor Dios nuestro, y endereza en nosotros las obras de nuestras manos, y da éxito a nuestras empresas.

R/. Señor, tú has sido nuestro refugio de generación en generación.

Evangelio del día: Lucas 9, 43b-45

Lectura del santo Evangelio según san Lucas.

Con lo que todos quedaban pasmados del gran poder de Dios; y mientras todo el mundo no cesaba de admirar las cosas que hacía, él dijo a sus discípulos: «Grabad en vuestro corazón lo que voy a deciros: El Hijo del hombre está para ser entregado en manos de los hombres».

Pero ellos no entendieron este lenguaje, y les era tan oscuro el sentido de estas palabras, que nada comprendieron, ni tuvieron valor para preguntarle sobre lo dicho.

Palabra del Señor.

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Referencia litúrgica de esta sección: Eclesiastés 11, 9–12, 8. El texto bíblico se presenta con la Biblia Torres Amat (1825), de dominio público; la reflexión es elaboración propia de Oraciones Milagrosas con Fe.