Evangelio según san Mateo 16, 13-20 — 23 de agosto de 2026
13. Y viniendo Jesús á las partes de Cesarea de Filipo, preguntó á sus discípulos, diciendo: ¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del hombre?
14. Y ellos dijeron: Unos, Juan el Bautista; y otros, Elías; y otros, Jeremías, ó alguno de los profetas.
15. El les dice: Y vosotros, ¿quién decís que soy?
16. Y respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.
17. Entonces, respondiendo Jesús, le dijo: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás; porque no te lo reveló carne ni sangre, mas mi Padre que está en los cielos.
18. Mas yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi iglesia; y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella.
19. Y á ti daré las llaves del reino de los cielos; y todo lo que ligares en la tierra será ligado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos.
20. Entonces mandó á sus discípulos que á nadie dijesen que él era Jesús el Cristo.
Palabra del Señor.
Texto bíblico: Reina-Valera 1909, edición de dominio público.
Reflexión del Evangelio
Jesús lleva la pregunta desde la opinión de la gente hasta una respuesta personal: “¿Y vosotros, quién decís que soy?”. La fe no puede quedarse únicamente en lo que otros dicen.
Pedro responde y recibe una misión. Conocer a Cristo no es solo tener una idea correcta sobre Él; implica dejar que esa relación transforme nuestras responsabilidades y nuestra manera de servir.