Evangelio según san Lucas 5, 33-39 — 4 de septiembre de 2026
33. Entonces ellos le dijeron: ¿Por qué los discípulos de Juan ayunan muchas veces, y hacen oraciones, y asimismo los de los Fariseos, pero los tuyos comen y beben?
34. Y él les dijo: ¿Podéis hacer que los que están de bodas ayunen, entre tanto que el esposo está con ellos?
35. Empero vendrán días cuando el esposo les será quitado: entonces ayunarán en aquellos días.
36. Y les decía también una parábola: Nadie mete remiendo de paño nuevo en vestido viejo; de otra manera el nuevo rompe, y al viejo no conviene remiendo nuevo.
37. Y nadie echa vino nuevo en cueros viejos; de otra manera el vino nuevo romperá los cueros, y el vino se derramará, y los cueros se perderán.
38. Mas el vino nuevo en cueros nuevos se ha de echar; y lo uno y lo otro se conserva.
39. Y ninguno que bebiere del añejo, quiere luego el nuevo; porque dice: El añejo es mejor.
Palabra del Señor.
Reflexión del Evangelio
Jesús habla de vino nuevo y recipientes nuevos. Hay novedades de Dios que no caben dentro de hábitos rígidos que ya no sirven.
Renovarse no significa despreciar todo lo antiguo. Significa tener flexibilidad para conservar lo valioso y, al mismo tiempo, dejar espacio a formas nuevas de vivir con mayor fidelidad.