Evangelio según san Mateo 23, 1-12 — 22 de agosto de 2026
1. Entonces habló Jesús á las gentes y á sus discípulos,
2. Diciendo: Sobre la cátedra de Moisés se sentaron los escribas y los Fariseos:
3. Así que, todo lo que os dijeren que guardéis, guardadlo y hacedlo; mas no hagáis conforme á sus obras: porque dicen, y no hacen.
4. Porque atan cargas pesadas y difíciles de llevar, y las ponen sobre los hombros de los hombres; mas ni aun con su dedo las quieren mover.
5. Antes, todas sus obras hacen para ser mirados de los hombres; porque ensanchan sus filacterias, y extienden los flecos de sus mantos;
6. Y aman los primeros asientos en las cenas, y las primeras sillas en las sinagogas;
7. Y las salutaciones en las plazas, y ser llamados de los hombres Rabbí, Rabbí.
8. Mas vosotros, no queráis ser llamados Rabbí; porque uno es vuestro Maestro, el Cristo; y todos vosotros sois hermanos.
9. Y vuestro padre no llaméis á nadie en la tierra; porque uno es vuestro Padre, el cual está en los cielos.
10. Ni seáis llamados maestros; porque uno es vuestro Maestro, el Cristo.
11. El que es el mayor de vosotros, sea vuestro siervo.
12. Porque el que se ensalzare, será humillado; y el que se humillare, será ensalzado.
Palabra del Señor.
Texto bíblico: Reina-Valera 1909, edición de dominio público.
Reflexión del Evangelio
Jesús critica la incoherencia de quienes enseñan una cosa y viven otra. La autoridad verdadera no necesita exhibirse ni cargar a otros para sentirse importante.
“El mayor sea vuestro servidor” ilumina también la memoria de María Reina: en el Reino de Dios, reinar significa servir. La grandeza se mide por la capacidad de ponerse al servicio del bien.