Evangelio según san Mateo 13, 54-58 — 31 de julio de 2026
54. Y venido á su tierra, les enseñaba en la sinagoga de ellos, de tal manera que ellos estaban atónitos, y decían: ¿De dónde tiene éste esta sabiduría, y estas maravillas?
55. ¿No es éste el hijo del carpintero? ¿no se llama su madre María, y sus hermanos Jacobo y José, y Simón, y Judas?
56. ¿Y no están todas sus hermanas con nosotros? ¿De dónde, pues, tiene éste todas estas cosas?
57. Y se escandalizaban en él. Mas Jesús les dijo: No hay profeta sin honra sino en su tierra y en su casa.
58. Y no hizo allí muchas maravillas, á causa de la incredulidad de ellos.
Palabra del Señor.
Texto bíblico: Reina-Valera 1909, edición de dominio público.
Reflexión del Evangelio
Los vecinos de Jesús creen conocerlo demasiado y esa familiaridad se convierte en un obstáculo para reconocer lo que Dios está haciendo. También nosotros podemos acostumbrarnos tanto a las personas, a la fe o a los dones cotidianos que dejamos de mirarlos con asombro.
El Evangelio nos invita a recuperar una mirada nueva: descubrir la presencia de Dios en lo conocido, valorar a quienes tenemos cerca y no permitir que nuestros prejuicios nos impidan ver el bien.