Salmo del 6 de septiembre de 2026
Respuesta: Si hoy oyereis su voz, no endurezcáis vuestro corazón.
1. Venid, celebremos alegremente al Señor: cantemos con júbilo á la roca de nuestra salud.
2. Lleguemos ante su acatamiento con alabanza; aclamémosle con cánticos.
6. Venid, adoremos y postrémonos; arrodillémonos delante del Señor nuestro hacedor.
7. Porque él es nuestro Dios; nosotros el pueblo de su dehesa, y ovejas de su mano. Si hoy oyereis su voz,
8. No endurezcáis vuestro corazón como en Meriba, como el día de Masa en el desierto;
9. Donde me tentaron vuestros padres, probáronme, y vieron mi obra.
Reflexión del salmo
El salmo une adoración y escucha. Podemos rezar mucho y, sin embargo, mantener el corazón cerrado a aquello que Dios quiere transformar en nosotros.
“No endurezcáis vuestro corazón” es una invitación a mantenernos disponibles. A veces Dios nos habla a través de la Escritura; otras veces, mediante una corrección, una necesidad cercana o una conversación que preferiríamos evitar.