Lecturas del 4 de septiembre de 2026
Primera lectura: 1 Corintios 4, 1-5
1. Téngannos los hombres por ministros de Cristo, y dispensadores de los misterios de Dios.
2. Mas ahora se requiere en los dispensadores, que cada uno sea hallado fiel.
3. Yo en muy poco tengo el ser juzgado de vosotros, ó de juicio humano; y ni aun yo me juzgo.
4. Porque aunque de nada tengo mala conciencia, no por eso soy justificado; mas el que me juzga, el Señor es.
5. Así que, no juzguéis nada antes de tiempo, hasta que venga el Señor, el cual también aclarará lo oculto de las tinieblas, y manifestará los intentos de los corazones: y entonces cada uno tendrá de Dios la alabanza.
Palabra de Dios.
Reflexión de la lectura
Pablo recuerda que el criterio principal para un servidor es la fidelidad. No vivimos para agradar a todos ni debemos convertir cada opinión ajena en un juicio definitivo sobre nosotros.
Eso tampoco significa ignorar toda corrección. Significa vivir con una conciencia humilde y recordar que solo Dios conoce completamente las intenciones del corazón.