Lecturas del 20 de agosto de 2026
Primera lectura: Ezequiel 36, 23-28
23. Y santificaré mi grande nombre profanado entre las gentes, el cual profanasteis vosotros en medio de ellas; y sabrán las gentes que yo soy Señor, dice el Señor Señor, cuando fuere santificado en vosotros delante de sus ojos.
24. Y yo os tomaré de las gentes, y os juntaré de todas las tierras, y os traeré á vuestro país.
25. Y esparciré sobre vosotros agua limpia, y seréis limpiados de todas vuestras inmundicias; y de todos vuestros ídolos os limpiaré.
26. Y os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré corazón de carne.
27. Y pondré dentro de vosotros mi espíritu, y haré que andéis en mis mandamientos, y guardéis mis derechos, y los pongáis por obra.
28. Y habitaréis en la tierra que dí á vuestros padres; y vosotros me seréis por pueblo, y yo seré á vosotros por Dios.
Palabra de Dios.
Texto bíblico: Reina-Valera 1909, edición de dominio público.
Reflexión de la lectura
Dios promete algo más profundo que un cambio externo: un corazón nuevo y un espíritu nuevo. La renovación verdadera no consiste solamente en corregir conductas, sino en permitir que cambien nuestros deseos, criterios y motivaciones.
San Bernardo buscó a Dios con una vida interior intensa. Su memoria nos recuerda que la transformación necesita silencio, oración y disponibilidad para dejarnos trabajar por la gracia.