Lecturas viernes 14 agosto 2026
Primera lectura: Ezequiel 16, 59-63
59. Empero así ha dicho el Señor Señor: ¿Haré yo contigo como tú hiciste, que menospreciaste el juramento para invalidar el pacto?
60. Antes yo tendré memoria de mi pacto que concerté contigo en los días de tu mocedad, y te confirmaré un pacto sempiterno.
61. Y acordarte has de tus caminos y te avergonzarás, cuando recibirás á tus hermanas, las mayores que tú con las menores que tú, las cuales yo te daré por hijas, mas no por tu pacto.
62. Y confirmaré mi pacto contigo, y sabrás que yo soy Señor;
63. Para que te acuerdes, y te avergüences, y nunca más abras la boca á causa de tu vergüenza, cuando me aplacare para contigo de todo lo que hiciste, dice el Señor Señor.
Palabra de Dios.
El leccionario ofrece también una forma más extensa de Ezequiel 16; aquí se utiliza la lectura alternativa breve permitida para este día. Texto: Reina-Valera 1909, dominio público.
Respuesta: Dios es mi salvación; confiaré y no temeré.
2. He aquí Dios es salud mía; aseguraréme, y no temeré; porque mi fortaleza y mi canción es JAH Señor, el cual ha sido salud para mí.
3. Sacaréis aguas con gozo de las fuentes de la salud.
4. Y diréis en aquel día: Cantad á Señor, aclamad su nombre, haced célebres en los pueblos sus obras, recordad que su nombre es engrandecido.
5. Cantad salmos á Señor; porque ha hecho cosas magníficas: sea sabido esto por toda la tierra.
6. Regocíjate y canta, oh moradora de Sión: porque grande es en medio de ti el Santo de Israel.
Texto bíblico: Reina-Valera 1909, edición de dominio público.
3. Entonces se llegaron á él los Fariseos, tentándole, y diciéndole: ¿Es lícito al hombre repudiar á su mujer por cualquiera causa?
4. Y él respondiendo, les dijo: ¿No habéis leído que el que los hizo al principio, macho y hembra los hizo,
5. Y dijo: Por tanto, el hombre dejará padre y madre, y se unirá á su mujer, y serán dos en una carne?
6. Así que, no son ya más dos, sino una carne: por tanto, lo que Dios juntó, no lo aparte el hombre.
7. Dícenle: ¿Por qué, pues, Moisés mandó dar carta de divorcio, y repudiarla?
8. Díceles: Por la dureza de vuestro corazón Moisés os permitió repudiar á vuestras mujeres: mas al principio no fué así.
9. Y yo os digo que cualquiera que repudiare á su mujer, si no fuere por causa de fornicación, y se casare con otra, adultera: y el que se casare con la repudiada, adultera.
10. Dícenle sus discípulos: Si así es la condición del hombre con su mujer, no conviene casarse.
11. Entonces él les dijo: No todos reciben esta palabra, sino aquellos á quienes es dado.
12. Porque hay eunucos que nacieron así del vientre de su madre; y hay eunucos, que son hechos eunucos por los hombres; y hay eunucos que se hicieron á sí mismos eunucos por causa del reino de los cielos; el que pueda ser capaz de eso, séalo.
Palabra del Señor.
Texto bíblico: Reina-Valera 1909, edición de dominio público.
Reflexión de la lectura
Dios recuerda su alianza incluso después de la infidelidad del pueblo. La última palabra no es la vergüenza, sino el perdón que abre una nueva posibilidad.
La memoria de san Maximiliano Kolbe muestra hasta dónde puede llegar una vida sostenida por la fidelidad y el amor. El perdón recibido no nos vuelve pasivos; puede hacernos capaces de amar con una libertad extraordinaria.
Reflexión del salmo
“Confiaré y no temeré” no significa que nunca sentiremos miedo. Es una decisión de no entregar al miedo la última palabra.
La fuente de la salvación está disponible precisamente para quien reconoce que necesita beber de ella.
Reflexión del Evangelio
Jesús lleva la discusión desde una norma externa hasta la fidelidad del corazón. Las relaciones profundas no pueden sostenerse únicamente por conveniencia; necesitan verdad, compromiso y una voluntad constante de amar.
También reconoce distintas vocaciones. Lo importante es recibir el propio camino como una llamada que debe vivirse con responsabilidad y entrega.