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Lecturas sábado 22 agosto 2026

Lecturas, salmo y Evangelio de esta fecha, con reflexiones para acompañar tu oración.

22 de agosto de 2026

Lecturas sábado 22 agosto 2026

Primera lectura: Ezequiel 43, 1-7

1. LLEVÓME luego á la puerta, á la puerta que mira hacia el oriente;

2. Y he aquí la gloria del Dios de Israel, que venía de hacia el oriente; y su sonido era como el sonido de muchas aguas, y la tierra resplandecía á causa de su gloria.

3. Y la visión que vi era como la visión que había visto cuando vine para destruir la ciudad: y las visiones eran como la visión que vi junto al río de Chebar; y caí sobre mi rostro.

4. Y la gloria de Señor entró en la casa por la vía de la puerta que daba cara al oriente.

5. Y alzóme el espíritu, y metióme en el atrio de adentro; y he aquí que la gloria de Señor hinchió la casa.

6. Y oí uno que me hablaba desde la casa; y un varón estaba junto á mí,

7. Y díjome: Hijo del hombre, este es el lugar de mi asiento, y el lugar de las plantas de mis pies, en el cual habitaré entre los hijos de Israel para siempre.

Palabra de Dios.

Texto bíblico: Reina-Valera 1909, edición de dominio público.

Respuesta: El Señor habitará en nuestra tierra.

Escucharé lo que hablará el Dios Señor: porque hablará paz á su pueblo y á sus santos, para que no se conviertan á la locura.

Ciertamente cercana está su salud á los que le temen; para que habite la gloria en nuestra tierra.

La misericordia y la verdad se encontraron: la justicia y la paz se besaron.

La verdad brotará de la tierra; y la justicia mirará desde los cielos.

Señor dará también el bien; y nuestra tierra dará su fruto.

La justicia irá delante de él; y sus pasos pondrá en camino.

Texto bíblico: Reina-Valera 1909, edición de dominio público. La numeración del salmo difiere entre tradiciones.

1. Entonces habló Jesús á las gentes y á sus discípulos,

2. Diciendo: Sobre la cátedra de Moisés se sentaron los escribas y los Fariseos:

3. Así que, todo lo que os dijeren que guardéis, guardadlo y hacedlo; mas no hagáis conforme á sus obras: porque dicen, y no hacen.

4. Porque atan cargas pesadas y difíciles de llevar, y las ponen sobre los hombros de los hombres; mas ni aun con su dedo las quieren mover.

5. Antes, todas sus obras hacen para ser mirados de los hombres; porque ensanchan sus filacterias, y extienden los flecos de sus mantos;

6. Y aman los primeros asientos en las cenas, y las primeras sillas en las sinagogas;

7. Y las salutaciones en las plazas, y ser llamados de los hombres Rabbí, Rabbí.

8. Mas vosotros, no queráis ser llamados Rabbí; porque uno es vuestro Maestro, el Cristo; y todos vosotros sois hermanos.

9. Y vuestro padre no llaméis á nadie en la tierra; porque uno es vuestro Padre, el cual está en los cielos.

10. Ni seáis llamados maestros; porque uno es vuestro Maestro, el Cristo.

11. El que es el mayor de vosotros, sea vuestro siervo.

12. Porque el que se ensalzare, será humillado; y el que se humillare, será ensalzado.

Palabra del Señor.

Texto bíblico: Reina-Valera 1909, edición de dominio público.