Saltar al contenido principal
✝♡ Oraciones
Milagrosas
con Fe
Inicio › Lecturas del día jueves 1 de octubre de 2026

Lecturas del día jueves 1 de octubre de 2026

Lecturas, salmo y Evangelio de esta fecha, con reflexiones para acompañar tu oración.

1 de octubre de 2026

Lecturas del día jueves 1 de octubre de 2026

Primera Lectura

Lectura del libro de Job 19, 21-27

Job tomó la palabra y dijo:

«¡Piedad, piedad de mí, amigos míos,
que me ha herido la mano de Dios!

¿Por qué me persiguen como Dios
y no se hartan de escarnecerme?

¡Ojalá se escribieran mis palabras!
¡Ojalá se grabaran en cobre,
con cincel de hierro y en plomo
se escribieran para siempre en la roca!

Yo sé que mi Redentor vive
y que al final se alzará sobre el polvo:

después que me arranquen la piel,
ya sin carne, veré a Dios.

Yo mismo lo veré,
y no otro;
mis propios ojos lo verán.

¡El corazón se me deshace en el pecho!».

Palabra de Dios.

R/. Espero gozar de la dicha del Señor en el país de la vida.

El Señor es mi luz y mi salvación,
¿a quién temeré?
El Señor es la defensa de mi vida,
¿quién me hará temblar?

R/. Espero gozar de la dicha del Señor en el país de la vida.

Espero gozar de la dicha del Señor
en el país de la vida.
Espera en el Señor, sé valiente,
ten ánimo, espera en el Señor.

R/. Espero gozar de la dicha del Señor en el país de la vida.

Evangelio del día: Lucas 10, 1-12

Lectura del santo Evangelio según san Lucas.

En aquel tiempo, el Señor designó a otros setenta y dos y los mandó por delante, de dos en dos, a todos los pueblos y lugares adonde pensaba ir, y les dijo:

«La cosecha es mucha y los trabajadores pocos. Rueguen, por tanto, al dueño de la mies que envíe trabajadores a sus campos.

Pónganse en camino; yo los envío como corderos en medio de lobos. No lleven ni dinero, ni morral, ni sandalias y no se detengan a saludar a nadie por el camino.

Cuando entren en una casa, digan: “Que la paz reine en esta casa”. Y si allí hay gente amante de la paz, el deseo de paz de ustedes se cumplirá; si no, no se cumplirá.

Quédense en esa casa. Coman y beban de lo que tengan, porque el trabajador tiene derecho a su salario. No anden de casa en casa.

En cualquier ciudad donde entren y los reciban, coman lo que les den. Curen a los enfermos que haya y díganles: “Ya se acerca a ustedes el Reino de Dios”.

Pero si entran en una ciudad y no los reciben, salgan por las calles y digan: “Hasta el polvo de esta ciudad que se nos ha pegado a los pies nos lo sacudimos, en señal de protesta contra ustedes. De todos modos, sepan que el Reino de Dios está cerca”.

Yo les digo que en el día del juicio, Sodoma será tratada con menos rigor que esa ciudad».

Palabra del Señor.