Evangelio según san Lucas 6, 20-26 — 9 de septiembre de 2026
20. Jesús, mirando a sus discípulos, dijo: felices ustedes, los pobres, porque el Reino de Dios les pertenece.
21. Felices quienes ahora tienen hambre, porque serán saciados. Felices quienes ahora lloran, porque llegará el día en que reirán.
22-23. Felices ustedes cuando sean rechazados, excluidos o despreciados por causa del Hijo del hombre. Alégrense, porque su recompensa será grande en el cielo.
24. Pero ¡ay de ustedes, los ricos, cuando hacen de sus bienes toda su seguridad!, porque ya han recibido su consuelo.
25. ¡Ay de quienes están satisfechos y no ven la necesidad de los demás!, porque experimentarán vacío. ¡Ay de quienes viven solamente para la risa superficial!, porque también conocerán el dolor.
26. ¡Ay cuando todos hablen bien de ustedes!, porque también los falsos profetas buscaron siempre la aprobación de todos.
Palabra del Señor.
Reflexión del Evangelio
Las bienaventuranzas cambian nuestra manera habitual de medir el éxito. Jesús no dice que el sufrimiento sea bueno en sí mismo, sino que Dios está especialmente cerca de quienes viven la fragilidad, la necesidad y la injusticia.
La pregunta para hoy es sencilla y exigente: ¿en qué estoy poniendo mi seguridad? Si nuestra paz depende solamente del dinero, el reconocimiento o la comodidad, cualquier cambio puede derrumbarnos. Jesús nos invita a construir sobre algo más profundo: la confianza en Dios, la misericordia y el amor.
Lecturas correspondientes al miércoles de la XXIII semana del Tiempo Ordinario, 9 de septiembre de 2026. Los textos bíblicos se presentan en redacción propia, conservando el sentido de los pasajes litúrgicos.