Evangelio según san Mateo 17, 14-20 — 8 de agosto de 2026
14. Y como ellos llegaron al gentío, vino á él un hombre hincándosele de rodillas,
15. Y diciendo: Señor, ten misericordia de mi hijo, que es lunático, y padece malamente; porque muchas veces cae en el fuego, y muchas en el agua.
16. Y le he presentado á tus discípulos, y no le han podido sanar.
17. Y respondiendo Jesús, dijo: ¡Oh generación infiel y torcida! ¿hasta cuándo tengo de estar con vosotros? ¿hasta cuándo os tengo de sufrir? traédmele acá.
18. Y Jesús le reprendió, y salió el demonio de él; y el mozo fué sano desde aquella hora.
19. Entonces, llegándose los discípulos á Jesús, aparte, dijeron: ¿Por qué nosotros no lo pudimos echar fuera?
20. Y Jesús les dijo: Por vuestra incredulidad; porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis á este monte: Pásate de aquí allá: y se pasará: y nada os será imposible.
Palabra del Señor.
Texto bíblico: Reina-Valera 1909, edición de dominio público.
Reflexión del Evangelio
Jesús habla de una fe pequeña como un grano de mostaza. No se trata de sentirnos poderosos, sino de confiar verdaderamente en Dios desde nuestra pequeñez.
Hay montañas que no se mueven de inmediato. La fe nos permite seguir orando, trabajando y esperando sin concluir que todo está perdido porque todavía no vemos el resultado.