Evangelio según san Mateo 14, 13-21 — 2 de agosto de 2026
13. Y oyéndolo Jesús, se apartó de allí en un barco a un lugar desierto, apartado; y cuando las gentes lo oyeron, le siguieron a pie de las ciudades.
14. Y saliendo Jesús, vio un gran gentío, y tuvo compasión de ellos, y sanó a los que de ellos había enfermos.
15. Y cuando fue la tarde del día, se llegaron a él sus discípulos, diciendo: El lugar es desierto, y el tiempo es ya pasado: despide las gentes, para que se vayan por las aldeas, y compren para sí de comer.
16. Y Jesús les dijo: No tienen necesidad de irse: dadles vosotros de comer.
17. Y ellos dijeron: No tenemos aquí sino cinco panes y dos peces.
18. Y él les dijo: Traédmelos acá.
19. Y mandando a las gentes recostarse sobre la hierba, tomando los cinco panes y los dos peces, alzando los ojos al cielo, bendijo, y partió y dio los panes a los discípulos, y los discípulos a las gentes.
20. Y comieron todos, y se hartaron; y alzaron lo que sobró de los pedazos, doce cestas llenas.
21. Y los que comieron fueron como cinco mil hombres, sin las mujeres y los niños.
Palabra del Señor.
Texto bíblico: Reina-Valera 1909, edición de dominio público.
Reflexión del Evangelio
Los discípulos miran lo poco que tienen; Jesús mira a la multitud con compasión. El milagro comienza cuando aquello que parece insuficiente es puesto en sus manos.
También nosotros podemos pensar que tenemos poco tiempo, poca fuerza o pocos recursos. El Evangelio nos invita a ofrecer ese “poco” y permitir que Dios lo transforme en servicio.