Evangelio del 6 de marzo de 2025
Evangelio de Hoy
Lectura del santo evangelio según san Marcos Marcos 10, 1-12
En aquel tiempo, se fue Jesús al territorio de Judea y Transjordania, y de nuevo se le fue acercando la gente; él los estuvo enseñando, como era su costumbre. Se acercaron también unos fariseos y le preguntaron, para ponerlo a prueba: “¿Le es lícito a un hombre divorciarse de su esposa?”
Él les respondió: “¿Qué les prescribió Moisés?” Ellos contestaron: “Moisés nos permitió el divorcio mediante la entrega de un acta de divorcio a la esposa”. Jesús les dijo: “Moisés prescribió esto, debido a la dureza del corazón de ustedes. Pero desde el principio, al crearlos, Dios los hizo hombre y mujer. Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre y se unirá a su esposa y serán los dos una sola cosa. De modo que ya no son dos, sino una sola cosa. Por eso, lo que Dios unió, que no lo separe el hombre”.
Ya en casa, los discípulos le volvieron a preguntar sobre el asunto. Jesús les dijo: “Si uno se divorcia de su esposa y se casa con otra, comete adulterio contra la primera. Y si ella se divorcia de su marido y se casa con otro, comete adulterio”.
Reflexión sobre el matrimonio y el cuidado
El Evangelio subraya la seriedad del compromiso y la fidelidad. Esta enseñanza no debe utilizarse para obligar a una persona a permanecer en una relación donde exista violencia, abuso, coerción o peligro. Proteger la vida, la integridad y la dignidad es prioritario, y buscar apoyo familiar, pastoral, psicológico o legal puede ser necesario.
La primera lectura también invita a discernir las relaciones por sus frutos. Una amistad o vínculo sano se reconoce por el respeto, la presencia en los momentos difíciles y la posibilidad de hablar con verdad.
Una pregunta para hoy
¿Qué relación importante necesita hoy más escucha, un límite claro, una conversación pendiente o un gesto concreto de cuidado?
Palabra de Dios