Lecturas de hoy viernes 22 de noviembre de 2024
Primera Lectura
Lectura del libro del Apocalipsis (10,8-11):
Yo, Juan, escuché la voz del cielo que se puso a hablarme de nuevo diciendo:
«Ve a tomar el librito abierto de la mano del ángel que está de pie sobre el mar y la tierra».
Me acerqué al ángel y le pedí que me diera el librito. Él me dice:
«Toma y devóralo; te amargará en el vientre, pero en tu boca será dulce como la miel».
Tomé el librito de mano del ángel y lo devoré; en mi boca sabía dulce como la miel, pero, cuando lo comí, mi vientre se llenó de amargor.
Y me dicen:
«Es preciso que profetices de nuevo sobre muchos pueblos, naciones, lenguas y reinos».
Palabra de Dios
Evangelio
Lectura del santo evangelio según san Lucas (19,45-48):
EN aquel tiempo, Jesús entró en el templo y se puso a echar a los vendedores, diciéndoles:
«Escrito está: “Mi casa será casa de oración”; pero vosotros la habéis hecho una “cueva de bandidos”».
Todos los días enseñaba en el templo.
Por su parte, los sumos sacerdotes, los escribas y los principales del pueblo buscaban acabar con él, pero no sabían qué hacer, porque todo el pueblo estaba pendiente de él, escuchándolo.
Palabra del Señor
Reflexión de la lectura
Vuelve a leer con calma la lectura de hoy. Detente en la frase que más te hable y pregúntate qué invitación concreta te hace Dios para esta jornada.
Reflexión del salmo
Repite despacio la respuesta del salmo y conviértela en oración. Deja que sus palabras acompañen tus preocupaciones, agradecimientos y decisiones de hoy.
Reflexión sobre las lecturas del 22 de noviembre
La imagen de “devorar” el libro en el Apocalipsis es simbólica: expresa recibir un mensaje que puede ser dulce por la esperanza que ofrece y amargo por la responsabilidad que implica. No es una práctica literal.
En el Evangelio, Jesús denuncia la corrupción del espacio destinado a la oración. Su gesto no autoriza agresiones contra comerciantes, personas de otra religión o quienes piensan distinto. La enseñanza apunta a la coherencia, la justicia y el respeto por aquello que se considera sagrado.