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Lecturas del día sábado 7 de noviembre de 2026: Nadie puede servir a Dios y al dinero

Lecturas, salmo y Evangelio de esta fecha, con reflexiones para acompañar tu oración.

7 de noviembre de 2026

Lecturas del día sábado 7 de noviembre de 2026: Nadie puede servir a Dios y al dinero

Primera lectura: Filipenses 4, 10-19

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Filipenses.

Hermanos, me he alegrado profundamente en el Señor porque han renovado su preocupación por mí. Sé que siempre me han tenido presente, aunque antes no encontraran la oportunidad de manifestarlo.

No digo esto porque me falte lo necesario, pues he aprendido a vivir en distintas circunstancias. Sé lo que es tener poco y también lo que es disponer de abundancia. He conocido la satisfacción y el hambre, la comodidad y la escasez. En cualquier situación encuentro fortaleza en aquel que me sostiene.

Sin embargo, hicieron bien al acompañarme en mis dificultades. Ustedes recuerdan que, cuando anunciaba el Evangelio y partí de Macedonia, su comunidad fue la que compartió conmigo sus bienes. Incluso cuando estaba en Tesalónica, me enviaron ayuda más de una vez.

No busco el regalo por sí mismo, sino el fruto de generosidad que crece en ustedes. He recibido lo que me enviaron por medio de Epafrodito y tengo lo necesario. Su ofrenda es como un perfume agradable, un sacrificio que Dios recibe con agrado. Y mi Dios atenderá sus necesidades según la riqueza de su gloria en Cristo Jesús.

Paráfrasis pastoral de Filipenses 4, 10-19.

R. Dichoso quien teme al Señor.

Feliz quien honra al Señor y encuentra alegría en sus enseñanzas. Su descendencia será fortalecida, y su vida dejará una huella de bendición.

R. Dichoso quien teme al Señor.

Le va bien a quien se compadece y presta con generosidad, y administra sus asuntos con justicia. Quien vive con rectitud no será olvidado y permanecerá firme.

R. Dichoso quien teme al Señor.

Su corazón está seguro y no se deja vencer por el miedo. Reparte sus bienes entre los necesitados; su generosidad perdura y su dignidad se mantiene en alto.

R. Dichoso quien teme al Señor.

Paráfrasis original del salmo para la meditación.

Evangelio del día: Lucas 16, 9-15

Lectura del santo Evangelio según san Lucas.

Jesús dijo a sus discípulos que utilizaran los bienes de este mundo para hacer el bien y cultivar relaciones de verdadera solidaridad, pues las riquezas materiales no duran para siempre.

Quien es fiel en las cosas pequeñas también puede serlo en las grandes; y quien actúa injustamente en lo poco tampoco será confiable cuando reciba mayores responsabilidades. Si alguien no administra con honradez los bienes pasajeros, ¿cómo podrá recibir aquello que tiene valor permanente? Y si no ha sido fiel al cuidar lo que se le confió, ¿quién le confiará lo que verdaderamente le corresponde?

Ningún servidor puede pertenecer por completo a dos señores opuestos: terminará prefiriendo a uno y dejando al otro en segundo lugar. De la misma manera, no se puede servir a Dios y convertir el dinero en el dueño del propio corazón.

Los fariseos, que sentían apego por las riquezas, escuchaban estas palabras y se burlaban de Jesús. Él les respondió que podían buscar aparecer como justos ante los demás, pero Dios conocía sus corazones. Lo que las personas suelen considerar grandioso no siempre tiene valor ante los ojos de Dios.

Paráfrasis pastoral de Lucas 16, 9-15.