Lecturas jueves 3 septiembre 2026
Primera lectura: 1 Corintios 3, 18-23
18. Nadie se engañe á sí mismo: si alguno entre vosotros parece ser sabio en este siglo, hágase simple, para ser sabio.
19. Porque la sabiduría de este mundo es necedad para con Dios; pues escrito está: El prende á los sabios en la astucia de ellos.
20. Y otra vez: El Señor conoce los pensamientos de los sabios, que son vanos.
21. Así que, ninguno se gloríe en los hombres; porque todo es vuestro,
22. Sea Pablo, sea Apolos, sea Cefas, sea el mundo, sea la vida, sea la muerte, sea lo presente, sea lo por venir; todo es vuestro;
23. Y vosotros de Cristo; y Cristo de Dios.
Palabra de Dios.
Respuesta: Del Señor es la tierra y cuanto la llena.
1. DE Señor es la tierra y su plenitud; el mundo, y los que en él habitan.
2. Porque él la fundó sobre los mares, y afirmóla sobre los ríos.
3. ¿Quién subirá al monte de Señor? ¿Y quién estará en el lugar de su santidad?
4. El limpio de manos, y puro de corazón: el que no ha elevado su alma á la vanidad, ni jurado con engaño.
5. El recibirá bendición de Señor, y justicia del Dios de salud.
6. Tal es la generación de los que le buscan, de los que buscan tu rostro, oh Dios de Jacob.
Textos bíblicos: Reina-Valera 1909, edición de dominio público.
1. Y ACONTECIÓ, que estando él junto al lago de Genezaret, las gentes se agolpaban sobre él para oir la palabra de Dios.
2. Y vió dos barcos que estaban cerca de la orilla del lago: y los pescadores, habiendo descendido de ellos, lavaban sus redes.
3. Y entrando en uno de estos barcos, el cual era de Simón, le rogó que lo desviase de tierra un poco; y sentándose, enseñaba desde el barco á las gentes.
4. Y como cesó de hablar, dijo á Simón: Tira á alta mar, y echad vuestras redes para pescar.
5. Y respondiendo Simón, le dijo: Maestro, habiendo trabajado toda la noche, nada hemos tomado; mas en tu palabra echaré la red.
6. Y habiéndolo hecho, encerraron gran multitud de pescado, que su red se rompía.
7. E hicieron señas á los compañeros que estaban en el otro barco, que viniesen á ayudarles; y vinieron, y llenaron ambos barcos, de tal manera que se anegaban.
8. Lo cual viendo Simón Pedro, se derribó de rodillas á Jesús, diciendo: Apártate de mí, Señor, porque soy hombre pecador.
9. Porque temor le había rodeado, y á todos los que estaban con él, de la presa de los peces que habían tomado;
10. Y asimismo á Jacobo y á Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón. Y Jesús dijo á Simón: No temas: desde ahora pescarás hombres.
11. Y como llegaron á tierra los barcos, dejándolo todo, le siguieron.
Palabra del Señor.
Reflexión de la lectura
San Pablo desmonta la necesidad de presumir de personas o grupos: todo pertenece a Dios y nosotros pertenecemos a Cristo. San Gregorio Magno vivió una enorme responsabilidad pastoral entendiendo la autoridad como servicio.
La verdadera sabiduría no necesita colocarnos por encima de otros. Puede hacernos más humildes, más disponibles y más conscientes de que administramos dones que no nos pertenecen por completo.
Reflexión del salmo
El salmo une manos limpias y corazón puro. La espiritualidad bíblica no separa intención y conducta.
Buscar el rostro de Dios también implica revisar cómo usamos nuestras manos: qué construimos, qué tomamos y a quién ayudamos.
Reflexión del Evangelio
Pedro está cansado y tiene razones para pensar que volver a echar las redes será inútil. Sin embargo, responde: “en tu palabra”.
La fe muchas veces comienza precisamente allí: no cuando sentimos seguridad absoluta, sino cuando damos un paso porque confiamos más en la palabra de Jesús que en el fracaso de la noche anterior.