San Lázaro de Betania es una de las figuras más queridas del Evangelio de Juan. Hermano de Marta y María, vivía en Betania, cerca de Jerusalén, y formaba parte de una familia amiga de Jesús. Su historia está unida a uno de los signos más conocidos del Evangelio: Jesús llega a su sepulcro, se conmueve ante el dolor de la familia y lo llama a salir, mostrando su poder sobre la muerte y anticipando la esperanza cristiana en la resurrección.

¿Quién fue San Lázaro de Betania?
El Lázaro del que hablamos aquí es Lázaro de Betania, hermano de Marta y María. El Evangelio de Juan presenta a los tres como personas cercanas a Jesús y sitúa su hogar en Betania, una aldea próxima a Jerusalén. La relación entre Jesús y esta familia no se describe solo como una visita ocasional, sino como una verdadera amistad.
Cuando Lázaro enfermó, sus hermanas enviaron a avisar a Jesús. El relato deja claro el afecto que existía entre ellos y muestra también el dolor humano ante la enfermedad y la muerte. Jesús llega cuando Lázaro ya llevaba varios días en el sepulcro y entra en diálogo con Marta sobre la esperanza de la resurrección.
Lázaro, Marta y María: una casa de amistad
La casa de Betania representa en los Evangelios un espacio de acogida, escucha y amistad. Marta aparece como una mujer activa y servicial; María, como quien escucha atentamente al Señor; y Lázaro, como el amigo cuya enfermedad y muerte provocan una profunda conmoción.
Esta relación es importante porque muestra a Jesús dentro de una amistad concreta, compartiendo la vida cotidiana de una familia. Por eso la devoción a Lázaro no se entiende de manera aislada: está estrechamente relacionada con Santa Marta de Betania y con María, su hermana.
La enfermedad y muerte de Lázaro
El capítulo 11 del Evangelio de Juan narra que Lázaro enfermó gravemente. Marta y María esperaban la llegada de Jesús y, cuando finalmente se encuentran con Él, expresan a la vez dolor y confianza. Marta confiesa su fe y Jesús le responde con una de las afirmaciones centrales del Evangelio: “Yo soy la resurrección y la vida”.
El relato no minimiza el sufrimiento. Jesús se conmueve y llora junto al sepulcro. Esa escena ha acompañado durante siglos a quienes atraviesan una pérdida, porque presenta una fe que no exige negar el dolor. El consuelo cristiano no consiste en fingir que la muerte no duele, sino en vivir ese dolor con una esperanza que mira más allá de él.
Jesús llama a Lázaro fuera del sepulcro
Ante el sepulcro, Jesús manda retirar la piedra y llama a Lázaro. El hombre sale vivo, todavía envuelto con las vendas funerarias. En el Evangelio, este signo prepara al lector para comprender la autoridad de Cristo sobre la muerte y refuerza la afirmación de que Él es la resurrección y la vida.
Es importante distinguir este episodio de la resurrección de Jesús. Lázaro vuelve a la vida terrena; en cambio, la resurrección de Cristo es presentada por la fe cristiana como una vida nueva y definitiva. Por eso, el episodio de Lázaro se contempla como un signo de esperanza y no simplemente como una historia extraordinaria.
San Lázaro no es el Lázaro de la parábola
En la tradición popular puede producirse confusión porque en el Evangelio aparece también otro personaje llamado Lázaro: el pobre de la parábola del rico y Lázaro, narrada en Lucas 16. Ese personaje forma parte de una parábola de Jesús y no es Lázaro de Betania.
- Lázaro de Betania: hermano de Marta y María, amigo de Jesús, protagonista de Juan 11.
- El pobre Lázaro: personaje de una parábola de Jesús en Lucas 16.
En esta página, la oración y la novena de nuestro sitio nos referimos siempre a San Lázaro de Betania.
Fiesta de San Lázaro: 29 de julio
Desde 2021, el Calendario Romano General celebra el 29 de julio la memoria conjunta de los santos Marta, María y Lázaro. El decreto de la entonces Congregación para el Culto Divino subraya el testimonio evangélico de los tres hermanos: acogieron al Señor en su casa, escucharon su palabra y creyeron en Él como resurrección y vida.
Esta celebración conjunta recuerda que la santidad también puede crecer en una casa, en una familia y en una amistad vivida con fe.
Qué podemos aprender de San Lázaro de Betania
- La amistad con Jesús: la fe no es solo una idea, sino una relación que se cultiva.
- La esperanza en el dolor: la tristeza y la confianza pueden convivir.
- La paciencia: no siempre comprendemos los tiempos de Dios, pero podemos seguir confiando.
- La vida nueva: incluso en situaciones que parecen cerradas puede abrirse un camino de esperanza.
- La importancia de la comunidad: Marta, María y Lázaro aparecen unidos como familia y amigos de Jesús.
Cómo vivir hoy la devoción a San Lázaro de Betania
La devoción cristiana a San Lázaro puede vivirse rezando por quienes atraviesan enfermedad, duelo, desánimo o situaciones que parecen sin salida. También puede convertirse en un compromiso concreto de acompañar a una persona sola, visitar a un enfermo, consolar a una familia en duelo o ayudar a alguien que necesita volver a ponerse de pie.
La oración no debe entenderse como una fórmula que garantiza un resultado concreto. Pedir la intercesión de San Lázaro significa presentar nuestra necesidad a Dios y pedir fuerza para atravesarla con fe, responsabilidad y esperanza.
Oración y novena a San Lázaro de Betania
Si deseas continuar esta devoción, puedes rezar nuestra oración a San Lázaro de Betania para pedir esperanza y fortaleza o seguir durante nueve días la novena a San Lázaro de Betania.
También puedes conocer la historia de Santa Marta de Betania, hermana de Lázaro, y continuar recorriendo la espiritualidad de esta familia amiga de Jesús.
Preguntas frecuentes sobre San Lázaro de Betania
¿Quién era San Lázaro de Betania?
Era hermano de Marta y María y amigo de Jesús. Su historia aparece especialmente en el capítulo 11 del Evangelio de Juan.
¿Qué hizo Jesús por Lázaro?
Jesús llegó a su sepulcro, oró y lo llamó a salir, devolviéndolo a la vida como signo de su poder sobre la muerte.
¿Cuándo se celebra San Lázaro de Betania?
La Iglesia católica celebra a los santos Marta, María y Lázaro el 29 de julio.
¿Es el mismo Lázaro que aparece en la parábola del rico?
No. Lázaro de Betania es un personaje del Evangelio de Juan; el pobre Lázaro de Lucas 16 pertenece a una parábola de Jesús.
Fuentes
Para la información bíblica y litúrgica de este artículo se han consultado el Evangelio de Juan 11-12 y el decreto sobre la celebración de los santos Marta, María y Lázaro en el Calendario Romano General.