Lecturas viernes 28 agosto 2026
Primera lectura: 1 Corintios 1, 17-25
17. Porque no me envió Cristo á bautizar, sino á predicar el evangelio: no en sabiduría de palabras, porque no sea hecha vana la cruz de Cristo.
18. Porque la palabra de la cruz es locura á los que se pierden; mas á los que se salvan, es á saber, á nosotros, es potencia de Dios.
19. Porque está escrito: Destruiré la sabiduría de los sabios, y desecharé la inteligencia de los entendidos.
20. ¿Qué es del sabio? ¿qué del escriba? ¿qué del escudriñador de este siglo? ¿no ha enloquecido Dios la sabiduría del mundo?
21. Porque por no haber el mundo conocido en la sabiduría de Dios á Dios por sabiduría, agradó á Dios salvar á los creyentes por la locura de la predicación.
22. Porque los Judíos piden señales, y los Griegos buscan sabiduría:
23. Mas nosotros predicamos á Cristo crucificado, á los Judíos ciertamente tropezadero, y á los Gentiles locura;
24. Empero á los llamados, así Judíos como Griegos, Cristo potencia de Dios, y sabiduría de Dios.
25. Porque lo loco de Dios es más sabio que los hombres; y lo flaco de Dios es más fuerte que los hombres.
Palabra de Dios.
Respuesta: La misericordia del Señor llena la tierra.
1. Alegraos, justos, en Señor: á los rectos es hermosa la alabanza.
2. Celebrad á Señor con arpa: cantadle con salterio y decacordio.
4. Porque recta es la palabra de Señor, y toda su obra con verdad hecha.
5. El ama justicia y juicio: de la misericordia de Señor está llena la tierra.
10. Señor hace nulo el consejo de las gentes, y frustra las maquinaciones de los pueblos.
11. El consejo de Señor permanecerá para siempre; los pensamientos de su corazón por todas las generaciones.
Textos bíblicos: Reina-Valera 1909, edición de dominio público.
1. Entonces el reino de los cielos será semejante á diez vírgenes, que tomando sus lámparas, salieron á recibir al esposo.
2. Y las cinco de ellas eran prudentes, y las cinco fatuas.
3. Las que eran fatuas, tomando sus lámparas, no tomaron consigo aceite;
4. Mas las prudentes tomaron aceite en sus vasos, juntamente con sus lámparas.
5. Y tardándose el esposo, cabecearon todas, y se durmieron.
6. Y á la media noche fué oído un clamor: He aquí, el esposo viene; salid á recibirle.
7. Entonces todas aquellas vírgenes se levantaron, y aderezaron sus lámparas.
8. Y las fatuas dijeron á las prudentes: Dadnos de vuestro aceite; porque nuestras lámparas se apagan.
9. Mas las prudentes respondieron, diciendo: Porque no nos falte á nosotras y á vosotras, id antes á los que venden, y comprad para vosotras.
10. Y mientras que ellas iban á comprar, vino el esposo; y las que estaban apercibidas, entraron con él á las bodas; y se cerró la puerta.
11. Y después vinieron también las otras vírgenes, diciendo: Señor, Señor, ábrenos.
12. Mas respondiendo él, dijo: De cierto os digo, que no os conozco.
13. Velad, pues, porque no sabéis el día ni la hora en que el Hijo del hombre ha de venir.
Palabra del Señor.
Texto bíblico: Reina-Valera 1909, edición de dominio público.
Reflexión de la lectura
Pablo recuerda que el centro del Evangelio no es una exhibición de inteligencia, sino Cristo crucificado. San Agustín conoció bien la búsqueda intelectual, pero descubrió que la verdad cristiana también exige humildad del corazón.
La fe no rechaza la razón; la libera de la pretensión de explicarlo todo sin Dios. Hay verdades que se comprenden plenamente solo cuando también se viven.
Reflexión del salmo
Los planes humanos cambian, pero el consejo de Dios permanece. Esa estabilidad nos permite confiar incluso cuando nuestros proyectos deben modificarse.
La misericordia de Dios llena la tierra, también en caminos que inicialmente no habíamos elegido.
Reflexión del Evangelio
Las diez jóvenes esperan, pero no todas se preparan. La diferencia no está en quedarse despiertas toda la noche —todas se duermen— sino en haber llevado aceite.
La vida espiritual necesita reservas: hábitos de oración, verdad, servicio y comunión con Dios que sostengan la lámpara cuando la espera se alarga.