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Lecturas sábado 12 septiembre 2026

Lecturas, salmo y Evangelio de esta fecha, con reflexiones para acompañar tu oración.

12 de septiembre de 2026

Lecturas sábado 12 septiembre 2026

Primera lectura: 1 Corintios 10, 14-22

14. Por tanto, amados míos, huid de la idolatría.

15. Como a sabios hablo; juzgad vosotros lo que digo.

16. La copa de bendición que bendecimos, ¿no es la comunión de la sangre de Cristo? El pan que partimos, ¿no es la comunión del cuerpo de Cristo?

17. Porque un pan es que muchos somos un cuerpo; pues todos participamos de aquel un pan.

18. Mirad a Israel según la carne: los que comen de los sacrificios, ¿no son partícipes con el altar?

19. ¿Qué, pues, digo? ¿Que el ídolo es algo? ¿O que sea algo lo que es sacrificado a los ídolos?

20. Antes digo que lo que los gentiles sacrifican, a los demonios lo sacrifican, y no a Dios; y no querría que vosotros fueseis partícipes con los demonios.

21. No podéis beber la copa del Señor y la copa de los demonios; no podéis ser partícipes de la mesa del Señor y de la mesa de los demonios.

22. ¿O provocaremos a celo al Señor? ¿Somos más fuertes que él?

Palabra de Dios.

Respuesta: Señor, te ofreceré con gratitud un sacrificio.

¿Qué pagaré al Señor
por todos sus beneficios para conmigo?
Tomaré la copa de la salud
e invocaré el nombre del Señor.

Respuesta: Señor, te ofreceré con gratitud un sacrificio.

Te ofreceré sacrificio de alabanza
e invocaré el nombre del Señor.
Al Señor pagaré ahora mis votos
delante de todo su pueblo.

Respuesta: Señor, te ofreceré con gratitud un sacrificio.

43. Porque no es buen árbol el que da malos frutos; ni árbol malo el que da buen fruto.

44. Porque cada árbol por su fruto es conocido: que no cogen higos de los espinos, ni vendimian uvas de las zarzas.

45. El buen hombre del buen tesoro de su corazón saca bien; y el mal hombre del mal tesoro de su corazón saca mal; porque de la abundancia del corazón habla su boca.

46. ¿Por qué me llamáis: Señor, Señor, y no hacéis lo que digo?

47. Todo aquel que viene a mí, y oye mis palabras, y las hace, os enseñaré a quién es semejante:

48. Semejante es al hombre que edifica una casa, el cual cavó y ahondó, y puso el fundamento sobre la peña; y cuando vino una avenida, el río dio con ímpetu en aquella casa, mas no la pudo menear, porque estaba fundada sobre la peña.

49. Mas el que oyó y no hizo, semejante es al hombre que edificó su casa sobre tierra, sin fundamento; en la cual el río dio con ímpetu, y luego cayó; y fue grande la ruina de aquella casa.

Palabra del Señor.