Lecturas del lunes 21 de septiembre de 2026: Jesús llama a Mateo y nos invita a seguirlo
Jesús ve a Mateo sentado en su puesto de recaudador de impuestos y le dirige una invitación breve y decisiva: “Sígueme”. Mateo se levanta y comienza una vida nueva junto a Jesús.
Más tarde, Jesús comparte la mesa con publicanos y pecadores. Ante la crítica de los fariseos, explica que su misión está dirigida precisamente a quienes necesitan misericordia, conversión y una oportunidad para empezar de nuevo.
El Evangelio revela que Dios no llama únicamente a personas que ya parecen perfectas. Llama en medio de la vida cotidiana, entra en historias imperfectas y puede transformar aquello que parecía definitivo.
Una reflexión para hoy: levantarse y responder
Mateo no recibe primero una larga explicación sobre todo lo que ocurrirá después. Recibe un llamado. Su respuesta comienza con un movimiento sencillo: se levanta.
También nosotros podemos descubrir llamados de Dios en decisiones concretas: reconciliarnos con alguien, corregir una costumbre, servir mejor, retomar la oración, acompañar a una persona que lo necesita o utilizar con responsabilidad los dones que hemos recibido.
La segunda enseñanza del Evangelio es la misericordia. Jesús no se aleja de quien necesita cambiar; se acerca. Por eso la fe cristiana no puede convertirse en una mirada de superioridad hacia los demás. Quien ha recibido misericordia aprende también a ofrecerla.
Tres ideas para vivir este lunes
- Escuchar: reservar unos minutos para preguntarte qué cambio concreto te está pidiendo Dios.
- Responder: realizar hoy una acción pequeña que exprese ese llamado.
- Practicar misericordia: evitar juzgar rápidamente y ofrecer una nueva oportunidad cuando sea posible.
Reflexión del Evangelio
Quédate con una palabra o gesto de Jesús en el Evangelio de hoy y busca una forma concreta de vivirlo en tus decisiones, palabras y relaciones.