Lecturas domingo 26 julio 2026
Primera lectura: 1 Reyes 3, 5. 7-12
Salomón recibe la posibilidad de pedir lo que quiera y elige un corazón sabio y prudente. No pide riquezas, poder ni una vida larga, sino discernimiento para gobernar bien. Su petición nos enseña que la verdadera sabiduría consiste en saber distinguir lo importante de lo secundario.
Segunda lectura: Romanos 8, 28-30
San Pablo recuerda que Dios puede conducir la historia de quienes lo aman hacia un bien más profundo. Esto no significa que todo sea fácil, sino que incluso las dificultades pueden ser integradas en un camino de crecimiento y esperanza.
Respuesta: Señor, ayúdame a amar y guardar tus mandamientos.
El salmo presenta la Palabra de Dios como un tesoro más valioso que cualquier riqueza. Sus preceptos iluminan el camino y ayudan a discernir con sabiduría, en armonía con la petición de Salomón en la primera lectura.
En este XVII Domingo del Tiempo Ordinario, la Palabra de Dios nos invita a pedir sabiduría, reconocer lo que verdaderamente vale y aprender a elegir con un corazón orientado hacia Dios.

Jesús compara el Reino de los cielos con un tesoro escondido y con una perla de gran valor. Quien descubre algo verdaderamente valioso reorganiza sus prioridades y está dispuesto a dejar atrás aquello que le impide abrazar ese bien mayor.
Reflexión de la lectura
Vuelve a leer con calma la lectura de hoy. Detente en la frase que más te hable y pregúntate qué invitación concreta te hace Dios para esta jornada.
Reflexión del salmo
Repite despacio la respuesta del salmo y conviértela en oración. Deja que sus palabras acompañen tus preocupaciones, agradecimientos y decisiones de hoy.
Reflexión del día
Muchas decisiones difíciles no se resuelven acumulando más información, sino aprendiendo a reconocer qué tiene verdadero valor. La fe nos ayuda a preguntarnos no solo “¿qué me conviene?”, sino también “¿qué me acerca más al bien, a la paz y a Dios?”.
- Pide sabiduría: antes de decidir, pide claridad para distinguir el bien del mal.
- Revisa tus prioridades: pregúntate qué ocupa hoy el primer lugar en tu vida.
- Elige lo que permanece: no todo lo urgente es importante, ni todo lo importante produce resultados inmediatos.