Lecturas del día viernes 6 de noviembre de 2026: Evangelio del administrador astuto
Primera lectura: Filipenses 3, 17–4, 1
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Filipenses.
Hermanos, sigan el ejemplo de quienes procuran vivir conforme al camino que les hemos mostrado. Hay muchos que, por su manera de actuar, se comportan como enemigos de la cruz de Cristo. Sus deseos inmediatos se convierten en su guía, presumen de lo que debería avergonzarlos y mantienen el corazón puesto únicamente en las cosas de este mundo.
Pero nuestra verdadera ciudadanía está en el cielo, de donde esperamos al Señor Jesucristo como Salvador. Él tiene poder para transformar nuestra condición frágil y hacernos participar de su gloria, pues todas las cosas están sometidas a su poder.
Por eso, hermanos queridos, a quienes tanto deseo ver y que son mi alegría y mi corona, permanezcan firmes en el Señor.
Paráfrasis pastoral de Filipenses 3, 17–4, 1.
R. Vamos alegres a la casa del Señor.
Me llené de alegría cuando me invitaron a ir a la casa del Señor. Ya están nuestros pies a las puertas de Jerusalén, ciudad del encuentro y de la esperanza.
R. Vamos alegres a la casa del Señor.
Jerusalén se levanta como una ciudad bien unida. Hacia ella suben las tribus del pueblo del Señor, para alabar y dar gracias a su nombre.
R. Vamos alegres a la casa del Señor.
Allí se encuentran los lugares donde se administra justicia y los tronos de la casa de David. Que el Señor nos guíe hacia su paz y su rectitud.
R. Vamos alegres a la casa del Señor.
Paráfrasis original para la meditación.
Evangelio del día: Lucas 16, 1-8
Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
Jesús contó a sus discípulos la historia de un hombre rico que tenía un administrador. Al recibir noticias de que este estaba malgastando sus bienes, el dueño lo llamó y le pidió cuentas, anunciándole que ya no podría continuar en su cargo.
El administrador comenzó a pensar qué haría después de perder su empleo. No se veía con fuerzas para trabajar la tierra y le avergonzaba mendigar. Entonces ideó un plan para que otras personas lo recibieran en sus casas cuando dejara de administrar.
Fue llamando a quienes debían bienes a su señor. A uno que debía cien medidas de aceite le indicó que modificara el recibo para que figuraran cincuenta. A otro que debía cien medidas de trigo le dijo que anotara ochenta.
El dueño reconoció la habilidad con la que aquel administrador injusto había actuado para asegurar su futuro. Jesús observó que muchas personas muestran gran astucia al ocuparse de los asuntos de este mundo, mientras que los hijos de la luz necesitan aprender a actuar con igual decisión para aquello que verdaderamente importa.
Paráfrasis pastoral de Lucas 16, 1-8.
Reflexión sobre la primera lectura
San Pablo no nos invita a despreciar la vida cotidiana. Nos recuerda que los logros, las comodidades y las preocupaciones materiales no pueden convertirse en el único horizonte de nuestra existencia. Cuando olvidamos los valores que permanecen, podemos terminar tomando decisiones que nos alejan de la verdad, la justicia y el amor.
«Permanezcan firmes en el Señor» es una invitación a sostener la fe también cuando resulta difícil. Ser fiel no significa no tener dudas, sino aprender a elegir una y otra vez aquello que nos acerca a Cristo. Hoy podemos preguntarnos qué decisiones reflejan nuestros valores y cuáles nacen únicamente de la prisa o del deseo de obtener resultados inmediatos.
Reflexión sobre el salmo
El salmista expresa la alegría de caminar hacia el lugar de encuentro con Dios. También nosotros necesitamos espacios donde detenernos, escuchar y recuperar el sentido de lo que hacemos. La oración, la comunidad y la celebración de la fe nos recuerdan que no tenemos que resolverlo todo en soledad.
En medio de las decisiones de cada día, acercarnos a Dios puede ayudarnos a reconocer lo verdaderamente importante. No siempre recibiremos una respuesta inmediata, pero sí podemos encontrar luz para avanzar con serenidad.
Aclamación antes del Evangelio
Aleluya, aleluya. Quien guarda la palabra de Cristo ve crecer en sí el amor de Dios. Aleluya. (Cf. 1 Juan 2, 5).
Reflexión del Evangelio: actuar con sabiduría y responsabilidad
La parábola del administrador astuto puede desconcertarnos. ¿Por qué se reconoce la habilidad de alguien que ha actuado injustamente? Jesús no está aprobando el engaño ni invitándonos a aprovecharse de los demás. La atención se dirige a la previsión y a la capacidad de actuar con decisión ante una situación que exige una respuesta.
Si dedicamos tanta energía a proteger nuestros intereses materiales, ¿cuánto esfuerzo ponemos en cultivar una vida honesta, generosa y cercana a Dios? La prudencia cristiana no consiste en manipular situaciones para obtener ventajas, sino en mirar las consecuencias de nuestras decisiones y utilizar nuestros recursos de una manera justa.
En ocasiones debemos elegir entre lo cómodo y lo correcto, entre una ganancia rápida y un bien duradero. El Evangelio nos anima a no vivir improvisando aquello que merece nuestra mayor atención: la fe, las relaciones, el servicio y la responsabilidad por nuestros actos.
Hoy, antes de tomar una decisión importante, podemos preguntarnos: ¿esto es honesto?, ¿a quién puede afectar?, ¿me ayuda a construir el futuro que deseo vivir ante Dios? La verdadera sabiduría une inteligencia y rectitud de corazón.
Propósito para este viernes
Antes de resolver un asunto pendiente, dedica unos minutos a considerar sus consecuencias. Pide a Dios claridad para elegir con justicia, especialmente si la opción más fácil no es la más correcta.