Lecturas del día viernes 23 de octubre de 2026
Primera lectura: Efesios 4, 1-6
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios.
Hermanos: yo, prisionero por causa del Señor, los animo a vivir de manera digna de la vocación que han recibido. Sean siempre humildes, amables y pacientes; sopórtense mutuamente con amor y esfuércense por conservar la unidad del Espíritu mediante el vínculo de la paz.
Hay un solo cuerpo y un solo Espíritu, así como una sola esperanza a la que hemos sido llamados. Hay un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo y un solo Dios y Padre de todos, que está sobre todos, actúa por medio de todos y vive en todos.
Paráfrasis pastoral de Efesios 4, 1-6.
Meditación de la primera lectura
La unidad no significa pensar todos de la misma manera, sino aprender a tratarnos con humildad, paciencia y amor. San Pablo nos recuerda que nuestra fe se vuelve visible en la manera de hablar, escuchar y resolver las diferencias. Hoy podemos dar un paso hacia la paz comenzando por nuestro propio hogar.
R. Esta es la generación que busca tu rostro, Señor.
Del Señor es la tierra y todo cuanto contiene, el mundo y quienes lo habitan. Él la asentó sobre los mares y la sostuvo sobre las aguas.
R. Esta es la generación que busca tu rostro, Señor.
¿Quién puede subir al monte del Señor y permanecer en su lugar santo? Quien tiene manos limpias y corazón sincero, y no pone su confianza en la mentira.
R. Esta es la generación que busca tu rostro, Señor.
Quien así vive recibirá la bendición del Señor y la justicia de Dios, su salvador. Este es el pueblo que lo busca y desea encontrarse con Él.
R. Esta es la generación que busca tu rostro, Señor.
Paráfrasis original del salmo para la meditación personal.
Meditación del salmo
Buscar el rostro de Dios no es solo pronunciar una oración: también significa actuar con honestidad, cuidar nuestras intenciones y procurar el bien. Pidamos un corazón limpio, capaz de reconocer nuestros errores y comenzar de nuevo.
Aclamación antes del Evangelio
Aleluya, aleluya. Bendito seas, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque revelas tu verdad a los sencillos. Aleluya. (Cf. Mateo 11, 25).
Evangelio
Lectura del santo Evangelio según san Lucas (12, 54-59)
Jesús dijo a la multitud que, cuando veían una nube levantarse por el poniente, anunciaban lluvia, y cuando soplaba el viento del sur, sabían que vendría calor. Sabían interpretar los cambios del tiempo, pero no reconocían el significado del momento que estaban viviendo.
Entonces les preguntó por qué no juzgaban por sí mismos lo que era justo. Les puso un ejemplo: cuando alguien va con su adversario ante la autoridad, es mejor intentar llegar a un acuerdo durante el camino, antes de que el conflicto termine en manos del juez y las consecuencias sean más graves.
Paráfrasis pastoral de Lucas 12, 54-59.
Reflexión de la lectura
Vuelve a leer con calma la lectura de hoy. Detente en la frase que más te hable y pregúntate qué invitación concreta te hace Dios para esta jornada.
Reflexión del salmo
Repite despacio la respuesta del salmo y conviértela en oración. Deja que sus palabras acompañen tus preocupaciones, agradecimientos y decisiones de hoy.
Reflexión sobre el Evangelio
Jesús nos invita a mirar nuestra vida con atención y a reconocer las oportunidades de cambiar. A veces comprendemos lo que sucede a nuestro alrededor, pero nos cuesta identificar lo que necesita sanar en nuestro corazón.
La reconciliación no siempre es sencilla, pero dar el primer paso puede evitar que una herida se haga más profunda. Hoy pidamos la valentía de reconocer nuestros errores, pedir perdón cuando corresponda y buscar soluciones justas, sin alimentar el resentimiento.
Para la proclamación litúrgica, utilizar el leccionario católico aprobado. Paráfrasis y reflexiones originales.