Lecturas del día viernes 16 de octubre de 2026
Primera lectura: Efesios 1, 11-14
11 En él digo, en quien asimismo tuvimos suerte, habiendo sido predestinados conforme al propósito del que hace todas las cosas según el consejo de su voluntad,
12 Para que seamos para alabanza de su gloria, nosotros que antes esperamos en Cristo.
13 En el cual esperasteis también vosotros en oyendo la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salud: en el cual también desde que creísteis, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa,
14 Que es las arras de nuestra herencia, para la redención de la posesión adquirida para alabanza de su gloria.
Meditación de la primera lectura
San Pablo nos recuerda que pertenecemos a Dios y que el Espíritu Santo fortalece nuestra esperanza. Aunque el futuro parezca incierto, no caminamos solos. Confiemos nuestras preocupaciones al Señor y respondamos a su amor con obras de bondad.
R. Dichoso el pueblo que el Señor se escogió como heredad.
1 ALEGRAOS, justos, en Jehová: á los rectos es hermosa la alabanza.
2 Celebrad á Jehová con arpa: cantadle con salterio y decacordio.
R. Dichoso el pueblo que el Señor se escogió como heredad.
4 Porque recta es la palabra de Jehová, y toda su obra con verdad hecha.
5 El ama justicia y juicio: de la misericordia de Jehová está llena la tierra.
R. Dichoso el pueblo que el Señor se escogió como heredad.
12 Bienaventurada la gente de que Jehová es su Dios; el pueblo á quien escogió por heredad para sí.
13 Desde los cielos miró Jehová; vió á todos los hijos de los hombres:
R. Dichoso el pueblo que el Señor se escogió como heredad.
Meditación del salmo
El Señor conoce a su pueblo y ama la justicia y la misericordia. Su mirada no es indiferente a lo que vivimos. Alabémoslo con gratitud y pidamos que nuestras acciones reflejen su bondad.
Aclamación antes del Evangelio
Aleluya, aleluya. Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros, como lo esperamos de ti. Aleluya.
Evangelio
Lectura del santo Evangelio según san Lucas (12, 1-7)
1 EN esto, juntándose muchas gentes, tanto que unos á otros se hollaban, comenzó á decir á sus discípulos, primeramente: Guardaos de la levadura de los Fariseos, que es hipocresía.
2 Porque nada hay encubierto, que no haya de ser descubierto; ni oculto, que no haya de ser sabido.
3 Por tanto, las cosas que dijisteis en tinieblas, á la luz serán oídas; y lo que hablasteis al oído en las cámaras, será pregonado en los terrados.
4 Mas os digo, amigos míos: No temáis de los que matan el cuerpo, y después no tienen más que hacer.
5 Mas os enseñaré á quién temáis: temed á aquel que después de haber quitado la vida, tiene poder de echar en la gehenna: sí, os digo, á éste temed.
6 ¿No se venden cinco pajarillos por dos blancas? pues ni uno de ellos está olvidado delante de Dios.
7 Y aun los cabellos de vuestra cabeza están todos contados. No temáis pues: de más estima sois vosotros que muchos pajarillos.
Reflexión de la lectura
Vuelve a leer con calma la lectura de hoy. Detente en la frase que más te hable y pregúntate qué invitación concreta te hace Dios para esta jornada.
Reflexión del salmo
Repite despacio la respuesta del salmo y conviértela en oración. Deja que sus palabras acompañen tus preocupaciones, agradecimientos y decisiones de hoy.
Reflexión sobre el Evangelio
Jesús nos invita a vivir con sinceridad y a no dejar que el temor gobierne nuestras decisiones. Dios no olvida ni siquiera a los pequeños pájaros: cuánto más cuida de cada persona. Esta certeza nos da valor para enfrentar las dificultades con fe, prudencia y esperanza.
Para la proclamación en misa, consultar el leccionario católico aprobado. Reflexiones originales.