Lecturas martes 29 septiembre 2026
Primera lectura
Lectura de la profecía de Daniel 7, 9-10.13-14
Yo, Daniel, tuve una visión nocturna:
Vi que colocaban unos tronos
y un anciano se sentó.
Su vestido era blanco como la nieve,
y sus cabellos, blancos como lana.
Su trono, llamas de fuego,
con ruedas encendidas.
Un río de fuego brotaba delante de él.
Miles y miles lo servían,
millones y millones estaban a sus órdenes.
Comenzó el juicio y se abrieron los libros.
Yo seguí contemplando en mi visión nocturna
y vi a alguien semejante a un hijo de hombre,
que venía entre las nubes del cielo.
Avanzó hacia el anciano de muchos siglos
y fue introducido a su presencia.
Entonces recibió la soberanía, la gloria y el reino.
Y todos los pueblos y naciones
de todas las lenguas lo servían.
Su poder nunca se acabará, porque es un poder eterno,
y su reino jamás será destruido.
Palabra de Dios.
- Reza el Salmo del día.
- Lee el Evangelio de hoy.
- Continúa con la Oración del Día.
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Reflexión de la lectura
Vuelve a leer con calma la lectura de hoy. Detente en la frase que más te hable y pregúntate qué invitación concreta te hace Dios para esta jornada.
Reflexión del salmo
Repite despacio la respuesta del salmo y conviértela en oración. Deja que sus palabras acompañen tus preocupaciones, agradecimientos y decisiones de hoy.
Reflexión de la primera lectura
La visión de Daniel nos presenta la grandeza y la soberanía de Dios. Ante Él comparecen pueblos y naciones, y su Reino permanece para siempre.
En la fiesta de los santos Arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael, esta lectura nos recuerda que el mundo visible no agota la obra de Dios. Los ángeles aparecen en la Sagrada Escritura como servidores y mensajeros de su voluntad.
También es una invitación a renovar nuestra confianza. Frente a las dificultades, incertidumbres y temores de cada día, la última palabra no pertenece al miedo, sino a Dios. Su poder no es pasajero y su Reino no tendrá fin.
Pidamos hoy la gracia de reconocer su presencia en nuestra vida y de servirle con la misma fidelidad con la que los ángeles cumplen su misión.