
En Vélingara, al sur de Senegal, una religiosa conocida cariñosamente como la “madre de los niños” dedica su vida a cuidar a menores que enfrentan pobreza, desnutrición y graves problemas de salud. La historia de sor Chrysologa, difundida este 9 de septiembre por Vatican News, muestra cómo la fe puede transformarse en un servicio concreto a quienes más lo necesitan.
Una misión dedicada a salvar vidas
Sor Chrysologa forma parte de las Hermanas Borromeas y desarrolla su labor en un centro que atiende especialmente a niños y familias vulnerables. Durante años, las religiosas han recorrido largas distancias para llegar hasta comunidades alejadas donde el acceso a la atención sanitaria es limitado.
Su trabajo ha incluido el acompañamiento de menores afectados por anemia y otras enfermedades relacionadas con condiciones de pobreza. En situaciones especialmente difíciles, las hermanas llegaron incluso a desplazarse hasta aldeas remotas para ayudar a niños cuya vida estaba en peligro.
Cuando el servicio deja una huella
Entre los recuerdos que marcan la misión de sor Chrysologa está el reencuentro, años después, con una niña cuya vida había sido salvada gracias a la atención recibida. Historias como esta reflejan la dimensión humana de una labor que va mucho más allá de una asistencia puntual.
Para las religiosas, cada niño atendido representa una vida que merece protección, cuidado y oportunidades para crecer con dignidad.
El apoyo de muchas personas hace posible la obra
Con la colaboración de personas solidarias, el centro ha podido ampliar sus instalaciones y desarrollar espacios que contribuyen a sostener su trabajo. Sin embargo, las necesidades siguen siendo importantes en una región donde numerosas familias afrontan dificultades económicas y sanitarias.
El sueño de un hospital pediátrico
Sor Chrysologa mantiene un sueño para el futuro: que el centro pueda convertirse algún día en un hospital pediátrico capaz de atender a todavía más niños. Junto a ese deseo, expresa otro mucho mayor: que ningún niño tenga que sufrir a causa del hambre.
Su testimonio recuerda una dimensión esencial de la vida cristiana: la oración y la fe encuentran una expresión concreta cuando se convierten en cercanía, cuidado y servicio a quien sufre.
Fuente: Vatican News, Sisters Project, información publicada el 9 de septiembre de 2026.
Puedes encontrar aquí más oraciones para acompañar tus necesidades e intenciones.