Evangelio según san Mateo 13, 47-53 — 30 de julio de 2026
47. Asimismo el reino de los cielos es semejante á la red, que echada en la mar, coge de todas suertes de peces:
48. La cual estando llena, la sacaron á la orilla; y sentados, cogieron lo bueno en vasos, y lo malo echaron fuera.
49. Así será al fin del siglo: saldrán los ángeles, y apartarán á los malos de entre los justos,
50. Y los echarán en el horno del fuego: allí será el lloro y el crujir de dientes.
51. Díceles Jesús: ¿Habéis entendido todas estas cosas? Ellos responden: Sí, Señor.
52. Y él les dijo: Por eso todo escriba docto en el reino de los cielos, es semejante á un padre de familia, que saca de su tesoro cosas nuevas y cosas viejas.
53. Y aconteció que acabando Jesús estas parábolas, pasó de allí.
Palabra del Señor.
Texto bíblico: Reina-Valera 1909, edición de dominio público.
Reflexión del Evangelio
Jesús habla de discernimiento. No todo lo que llega a nuestra vida tiene el mismo valor, y no todo merece ocupar un lugar en nuestro corazón. La fe nos enseña a distinguir qué nos acerca a Dios y qué nos aleja de Él.
El discípulo sabe sacar de su tesoro “cosas nuevas y viejas”: aprende del pasado sin quedar atrapado en él y permanece abierto a la novedad con la que Dios puede sorprenderlo.