Representantes de la Iglesia en Costa Rica y Panamá han puesto en marcha una red de cooperación pastoral para acompañar a personas migrantes en la zona fronteriza de Paso Canoas, con especial atención a niños, niñas, adolescentes y familias en situación de vulnerabilidad.

Imagen ilustrativa.
Un encuentro binacional en la frontera
La iniciativa fue presentada tras un encuentro binacional celebrado el 17 de septiembre en Paso Canoas, en la frontera entre Costa Rica y Panamá. La reunión congregó a representantes de la Iglesia, comunidades de acogida, congregaciones religiosas, organizaciones eclesiales, organismos internacionales, autoridades y personas migrantes y refugiadas.
El encuentro se realizó en el contexto de la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado y puso en el centro la necesidad de fortalecer la protección y la acogida de quienes atraviesan la región.
La niñez migrante, una prioridad pastoral
Uno de los principales énfasis del encuentro fue la situación de los niños, niñas y adolescentes migrantes, considerados especialmente vulnerables durante los desplazamientos. La Pastoral de la Movilidad Humana de la diócesis de David, en Panamá, llamó a no normalizar el sufrimiento de los menores que cruzan las fronteras acompañando a sus familias o en contextos de gran fragilidad.
El mensaje difundido tras el encuentro subraya que la atención a los menores no se limita a una ayuda material inmediata, sino que forma parte de un compromiso pastoral más amplio con su dignidad, protección y acogida.
Nace la Red Uniendo Fronteras
Como resultado de este proceso de cooperación entre comunidades eclesiales de ambos países, se consolidó la Red Uniendo Fronteras. Su objetivo es coordinar esfuerzos y fortalecer espacios de atención para quienes transitan por la zona.
La red articula comedores, lugares de acogida y espacios destinados al encuentro y la oración. En ellos, las personas migrantes pueden recibir acompañamiento durante su paso por la frontera y encontrar apoyo frente a necesidades urgentes.
Paso Canoas como lugar de encuentro
La propuesta busca que Paso Canoas sea vista no únicamente como una línea que separa dos países, sino también como un territorio donde pueden construirse redes de solidaridad. Las comunidades participantes plantean que la acogida debe ser una tarea compartida por parroquias, organizaciones, familias, instituciones y autoridades.
El trabajo incluye tanto la dimensión pastoral como la atención humanitaria, especialmente en contextos donde las personas necesitan alimentación, orientación, espacios seguros o simplemente ser escuchadas durante un trayecto marcado por la incertidumbre.
Una respuesta eclesial coordinada
La nueva red refuerza la coordinación entre la Iglesia de Costa Rica y la Iglesia de Panamá ante una realidad migratoria que afecta de manera continua a la región. El énfasis está puesto en una atención respetuosa de la dignidad humana y en la protección de quienes enfrentan mayores riesgos.
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Fuente
La información fue publicada por ADN Celam el 19 de septiembre de 2026.