La tradicional Misa Roja volvió a celebrarse en la Catedral de San Mateo Apóstol de Washington para pedir la guía del Espíritu Santo sobre quienes trabajan en la administración de justicia y el servicio público. La celebración coincidió con el inicio del nuevo período de la Corte Suprema de Estados Unidos.
Una tradición de oración por quienes administran justicia
La Misa Roja recibe su nombre del color rojo de las vestiduras litúrgicas utilizadas en honor al Espíritu Santo. Esta tradición se celebra también en otros lugares del mundo y reúne especialmente a jueces, abogados, diplomáticos, estudiantes de Derecho y servidores públicos.
La celebración de Washington, realizada el 4 de octubre, reunió a más de mil personas en la Catedral de San Mateo Apóstol.
Pedir la sabiduría del Espíritu Santo
El cardenal Robert McElroy fue el celebrante principal, mientras que el arzobispo Timothy Broglio, de la Arquidiócesis para los Servicios Militares de Estados Unidos, pronunció la homilía.
Broglio destacó la importancia de buscar la guía del Espíritu Santo en las responsabilidades públicas y pidió que la integridad, la armonía y la caridad acompañen a quienes tienen la tarea de administrar justicia.
Justicia acompañada de caridad
El arzobispo recordó que el servicio a la justicia debe tener presente la dignidad de todas las personas, incluidas aquellas que pueden sentirse más vulnerables o alejadas de los centros de poder.
La Misa Roja recuerda así que, para los cristianos, la responsabilidad profesional y pública también puede convertirse en una vocación de servicio al bien común.
Orar por quienes toman decisiones difíciles
Más allá de posiciones políticas concretas, esta celebración propone una intención sencilla para todos los fieles: pedir a Dios sabiduría, prudencia y rectitud para quienes deben tomar decisiones que afectan la vida de otras personas.
Fuente: EWTN News, 5 de octubre de 2026.