Lecturas del día martes 13 de octubre de 2026
Primera lectura: Gálatas 5, 1-6
1 Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no volváis otra vez á ser presos en el yugo de servidumbre.
2 He aquí, yo Pablo os digo, que si os circuncidareis, Cristo no os aprovechará nada.
3 Y otra vez vuelvo á protestar á todo hombre que se circuncidare, que está obligado á hacer toda la ley.
4 Vacíos sois de Cristo los que por la ley os justificáis; de la gracia habéis caído.
5 Porque nosotros por el Espíritu esperamos la esperanza de la justicia por la fe.
6 Porque en Cristo Jesús ni la circuncisión vale algo, ni la incircuncisión; sino la fe que obra por la caridad.
Meditación de la primera lectura
San Pablo nos recuerda que la fe no consiste solo en cumplir normas o mantener apariencias: la fe verdadera se hace visible en el amor. Podemos comenzar este martes con un gesto sencillo de caridad: escuchar con paciencia, perdonar una ofensa o ayudar a quien necesita compañía. La libertad que Cristo nos regala encuentra su plenitud cuando elegimos amar.
Respuesta: Señor, que me alcance tu misericordia.
41 Y venga á mí tu misericordia, oh Jehová; tu salud, conforme á tu dicho.
R. Señor, que me alcance tu misericordia.
43 Y no quites de mi boca en ningún tiempo la palabra de verdad; porque en tus juicios espero.
44 Y guardaré tu ley siempre, para siglo de siglo y eternamente.
R. Señor, que me alcance tu misericordia.
45 Y andaré en anchura, porque busqué tus mandamientos.
R. Señor, que me alcance tu misericordia.
47 Y deleitaréme en tus mandamientos, que he amado.
48 Alzaré asimismo mis manos á tus mandamientos que amé; y meditaré en tus estatutos.
R. Señor, que me alcance tu misericordia.
Meditación del salmo
El salmista confía en la misericordia del Señor y encuentra alegría en su Palabra. Cuando no sabemos qué decisión tomar, la oración puede devolvernos la serenidad y recordarnos lo esencial: hablar con verdad, obrar con justicia y caminar con esperanza. Pidamos hoy un corazón dispuesto a escuchar a Dios.
Evangelio
Lectura del santo Evangelio según san Lucas (11, 37-41)
37 Y luego que hubo hablado, rogóle un Fariseo que comiese con él: y entrado Jesús, se sentó á la mesa.
38 Y el Fariseo, como lo vió, maravillóse de que no se lavó antes de comer.
39 Y el Señor le dijo: Ahora vosotros los Fariseos lo de fuera del vaso y del plato limpiáis; mas lo que está dentro de vosotros, está lleno de rapiña y de maldad.
40 Necios, ¿el que hizo lo de fuera, no hizo también lo de dentro?
41 Empero de lo que os resta, dad limosna; y he aquí todo os será limpio.
Reflexión de la lectura
Vuelve a leer con calma la lectura de hoy. Detente en la frase que más te hable y pregúntate qué invitación concreta te hace Dios para esta jornada.
Reflexión del salmo
Repite despacio la respuesta del salmo y conviértela en oración. Deja que sus palabras acompañen tus preocupaciones, agradecimientos y decisiones de hoy.
Reflexión sobre el Evangelio
Jesús nos invita a mirar nuestro interior y a no quedarnos en las apariencias. Podemos cuidar mucho la imagen que ofrecemos y, sin embargo, olvidar la compasión o guardar resentimientos. El Señor nos llama a limpiar el corazón mediante la generosidad, la humildad y el amor sincero. Hoy preguntémonos: ¿qué puedo cambiar en mí para tratar mejor a los demás?
Fuente: Reina-Valera 1909, dominio público. Referencias conforme a la liturgia del 13 de octubre de 2026. Reflexiones originales.