En el corazón de Jerusalén, donde las tensiones y el conflicto forman parte de la vida cotidiana, una comunidad de religiosas católicas mantiene desde hace décadas una pequeña obra que apuesta por la convivencia y la paz desde la infancia. Las Hermanas de la Misericordia de San Carlos Borromeo dirigen un jardín infantil en el que niños de familias musulmanas y cristianas aprenden, juegan y crecen juntos.
Una pequeña escuela que siembra paz en Jerusalén
La iniciativa funciona desde 1989 y actualmente acompaña a unos 140 niños palestinos de entre 3 y 6 años, procedentes principalmente de Jerusalén Este y de la Ciudad Vieja. La mayoría pertenece a familias musulmanas y aproximadamente una quinta parte de los alumnos son cristianos de distintas denominaciones.
Más allá de la enseñanza habitual, las religiosas buscan que los pequeños conozcan y respeten las tradiciones de quienes son diferentes. Por ello, el programa incorpora experiencias de distintas culturas y religiones.
Un lugar seguro en medio del conflicto
Ante la violencia que golpea Tierra Santa, las hermanas procuran que el jardín infantil sea un espacio estable y seguro, donde los niños puedan aprender, jugar y expresar sus emociones.
Cristianos y musulmanes aprendiendo a respetarse
Uno de los pilares de la obra es enseñar desde los primeros años que las diferencias religiosas o culturales no convierten al otro en enemigo. Compartir juegos, canciones y actividades permite que los niños descubran al compañero como una persona cercana con la que pueden convivir y construir amistad.
Una esperanza que comienza con los niños
En una región marcada por profundas heridas, esta obra recuerda que la paz también se construye mediante pequeños gestos. Educar a una nueva generación en el respeto, la amistad y la dignidad de cada persona puede convertirse en una semilla para un futuro diferente.
La experiencia invita a rezar especialmente por los niños de Tierra Santa y por todas las familias que viven las consecuencias de la violencia.
Claves de esta obra educativa
- Niños cristianos y musulmanes comparten desde pequeños un mismo espacio educativo.
- El respeto a las diferencias forma parte de la enseñanza cotidiana.
- La convivencia se presenta como una manera concreta de sembrar paz desde la infancia.
Una intención de oración
Podemos rezar por los niños y las familias de Tierra Santa, y por quienes trabajan por la reconciliación. También puedes visitar nuestras Oraciones por intención y la Oración del Día.
Fuente: Vatican News, 5 de octubre de 2026.