Miles de peregrinos llegaron hasta Andacollo, en la Región de Coquimbo, para celebrar una jornada especialmente significativa en honor a Nuestra Señora del Rosario de Andacollo. La tradicional Fiesta Chica de 2026 estuvo marcada por la conmemoración de los 350 años de la llegada de la venerada imagen de la Virgen, conocida cariñosamente por sus devotos como la Chinita.
Una celebración marcada por 350 años de devoción
La celebración reunió a peregrinos, familias, comunidades parroquiales, bailes religiosos y devotos llegados desde distintos lugares. Muchos realizaron largos recorridos como expresión de fe y gratitud a la Virgen.
Según informó la Iglesia en Chile, algunos peregrinos caminaron cerca de 60 kilómetros desde La Serena hasta Andacollo. La peregrinación se convirtió así en una muestra visible de una devoción que ha pasado de generación en generación y que continúa reuniendo a miles de personas.
La Basílica se llenó de peregrinos
Uno de los momentos centrales fue la celebración de la Eucaristía en la Basílica Menor de Andacollo, que recibió a numerosos fieles. La jornada estuvo acompañada por expresiones de religiosidad popular, cantos, oración y la participación de los tradicionales bailes religiosos.
Para muchos peregrinos, llegar hasta el santuario significa presentar ante María sus agradecimientos, necesidades y esperanzas, confiando en su intercesión y renovando su encuentro con Jesucristo.
La Virgen salió al encuentro de sus devotos
La celebración culminó con la procesión de la imagen de Nuestra Señora del Rosario de Andacollo. Las calles volvieron a llenarse de fieles que acompañaron a la Virgen en un ambiente de oración y profunda devoción.
Este año la Fiesta Chica adquiere un significado particular por los 350 años de la llegada de la imagen, una historia que ha convertido a Andacollo en uno de los principales lugares de peregrinación mariana del norte de Chile.
Una fe que atraviesa generaciones
Más allá de las cifras y de la multitud, la celebración recuerda la fuerza de una fe que se transmite en las familias. Abuelos, padres, hijos y jóvenes continúan peregrinando hasta Andacollo para encomendar sus vidas a Dios bajo la protección maternal de María.
La jornada invita también a quienes siguen la celebración desde otros países a unirse espiritualmente en oración, pidiendo a Nuestra Señora del Rosario de Andacollo por las familias, los enfermos, quienes atraviesan dificultades y quienes necesitan recuperar la esperanza.
Fuente: Iglesia.cl – Conferencia Episcopal de Chile, información sobre la Fiesta Chica de Andacollo 2026.