Esta oración a Santa Teresa de Los Andes puede rezarse para confiarle una necesidad, pedir fortaleza en momentos difíciles o acercarnos con mayor amor a Jesucristo siguiendo el ejemplo de esta joven carmelita chilena.
Oración a Santa Teresa de Los Andes
Santa Teresa de Los Andes,
joven enamorada de Jesucristo,
que hiciste de tu corta vida
una entrega generosa de amor a Dios,
hoy acudo a ti con confianza.
Tú que aprendiste a encontrar al Señor
en la oración, en la familia,
en las alegrías y también en el sufrimiento,
enséñame a reconocer su presencia
en cada momento de mi vida.
Intercede por mí ante Jesús
y presenta ante Él esta intención
que llevo en el corazón:
(Haz aquí tu petición con fe).
Santa Teresa,
acompaña a quienes atraviesan dificultades,
consuela a los que sufren,
fortalece a quienes sienten miedo
y ayuda a los jóvenes a descubrir
el camino que Dios ha preparado para ellos.
Enséñanos a amar con sencillez,
a perdonar de corazón,
a vivir con alegría
y a confiar en Dios incluso cuando
no comprendemos lo que sucede.
Que, siguiendo tu ejemplo,
aprendamos a hacer de cada día
una oportunidad para amar más a Jesús
y servir con generosidad a los demás.
Santa Teresa de Los Andes,
ruega por nosotros,
por nuestras familias
y por todos aquellos que hoy necesitan esperanza.
Amén.
¿Cuándo rezar a Santa Teresa de Los Andes?
Puedes hacer esta oración en cualquier momento, especialmente cuando necesites paz, fortaleza espiritual, claridad para tomar una decisión o quieras presentar una intención particular ante Dios por intercesión de Santa Teresa.
También puede rezarse por los jóvenes, por quienes están discerniendo su vocación, por las familias y por las personas que atraviesan una enfermedad o una etapa difícil.
Conoce más sobre Santa Teresa de Los Andes
Si quieres conocer el camino espiritual de esta joven carmelita y comprender por qué su testimonio continúa inspirando a miles de personas, lee la historia de Santa Teresa de Los Andes.
Y si deseas presentar una intención durante varios días, puedes rezar la novena a Santa Teresa de Los Andes, dedicando cada jornada a la oración, la reflexión y la confianza en Dios.