El Señor de los Milagros ocupa un lugar especial en la fe de millones de peruanos. Ante su imagen, generaciones enteras han presentado enfermedades, preocupaciones familiares, necesidades económicas y situaciones difíciles. Esta oración puede rezarse con calma, presentando con sinceridad aquello que hoy necesitas poner en manos de Dios.

Oración al Señor de los Milagros
Señor de los Milagros, Cristo de Pachacamilla, hoy vengo ante Ti con fe y con el corazón abierto.
Tú conoces mi vida, mis preocupaciones y aquello que muchas veces no sé explicar con palabras. Sabes dónde me duele, qué me preocupa y qué necesidad me ha traído hoy hasta esta oración.
Te pido, Señor, que mires con misericordia esta petición: (hacer la petición en silencio).
Por la salud
Señor de los Milagros, acompaña a quienes están enfermos. Da fortaleza a quienes esperan un diagnóstico, atraviesan una operación o siguen un tratamiento prolongado. Ilumina a médicos, enfermeras y a todas las personas que participan en su cuidado.
Te encomiendo especialmente a (mencionar el nombre). Si es posible, concédele recuperación y alivio. Y cuando el proceso sea largo, regálale paciencia, esperanza y personas que no lo abandonen.
Por la protección
Protege a mi familia, nuestro hogar y nuestros caminos. Líbranos de la violencia, de decisiones imprudentes y de todo aquello que pueda hacernos daño.
Cuida a quienes salen cada día a trabajar o estudiar, a quienes viajan y a quienes viven en lugares donde sienten temor. Danos serenidad para actuar con prudencia y no permitir que el miedo gobierne nuestras decisiones.
Por una necesidad urgente
Señor de los Milagros, Tú sabes que hay situaciones que superan nuestras fuerzas. Cuando una deuda, un problema familiar, una enfermedad o una decisión difícil parece no tener salida, ayúdanos a no desesperar.
Abre puertas donde pueda haber una solución. Pon en nuestro camino personas buenas, oportunidades honestas y la claridad necesaria para saber qué hacer. Si debo esperar, dame paciencia; si debo actuar, dame valentía; si debo comenzar de nuevo, dame humildad.
Por la familia
Señor, bendice a mi familia. Sana heridas antiguas, fortalece los matrimonios, protege a los hijos y acompaña a los adultos mayores. Ayúdanos a escucharnos, respetarnos y perdonarnos.
Donde haya distancia, acerca los corazones. Donde haya discusiones, danos serenidad. Donde alguien se sienta solo, haznos más atentos y presentes.
Por el trabajo y las necesidades económicas
Señor de los Milagros, mira a quienes buscan empleo y a quienes trabajan sin estabilidad. Ayuda a las familias que no llegan a cubrir sus gastos, a quienes tienen deudas y a quienes temen perder lo poco que poseen.
Concédenos trabajo digno, sabiduría para administrar nuestros recursos y generosidad para compartir cuando tengamos la posibilidad de hacerlo.
Señor de los Milagros, no permitas que mi fe dependa solamente de recibir lo que pido. Enséñame a reconocerte también cuando la respuesta tarda, cuando el camino cambia o cuando necesito aceptar algo distinto de lo que había imaginado.
Que al mirar tu cruz recuerde que ninguna dificultad tiene la última palabra y que siempre puedo volver a comenzar contigo.
Hoy dejo en tus manos mi salud, mi familia, mis proyectos y esta necesidad que tanto me preocupa. Confío en tu amor y te pido que me acompañes paso a paso.
Señor de los Milagros, en Ti confío. Amén.
Para continuar la oración
Puedes terminar rezando un Padre Nuestro, un Ave María y un Gloria. Si deseas perseverar durante varios días, también puedes realizar la novena completa y presentar la misma intención cada día.