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Lecturas miércoles 19 agosto 2026

Lecturas, salmo y Evangelio de esta fecha, con reflexiones para acompañar tu oración.

19 de agosto de 2026

Lecturas miércoles 19 agosto 2026

Primera lectura: Ezequiel 34, 1-11

1. Y fué á mí palabra del Señor, diciendo:

2. Hijo del hombre, profetiza contra los pastores de Israel; profetiza, y di á los pastores: Así ha dicho el Señor Dios: ¡Ay de los pastores de Israel, que se apacientan á sí mismos! ¿No apacientan los pastores los rebaños?

3. Coméis la leche, y os vestís de la lana: la gruesa degolláis, no apacentáis las ovejas.

4. No corroborasteis las flacas, ni curasteis la enferma: no ligasteis la perniquebrada, ni tornasteis la amontada, ni buscasteis la perdida; sino que os habéis enseñoreado de ellas con dureza y con violencia;

5. Y están derramadas por falta de pastor; y fueron para ser comidas de toda bestia del campo, y fueron esparcidas.

6. Anduvieron perdidas mis ovejas por todos los montes, y en todo collado alto; y en toda la haz de la tierra fueron derramadas mis ovejas, y no hubo quien buscase, ni quien requiriese.

7. Por tanto, pastores, oíd palabra del Señor:

8. Vivo yo, ha dicho el Señor Señor, que por cuanto mi rebaño fué para ser robado, y mis ovejas fueron para ser comidas de toda bestia del campo, sin pastor; ni mis pastores buscaron mis ovejas, sino que los pastores se apacentaron á sí mismos, y no apacentaron mis ovejas;

9. Por tanto, oh pastores, oíd palabra del Señor:

10. Así ha dicho el Señor Dios: He aquí, yo contra los pastores; y demandaré mis ovejas de su mano, y haréles dejar de apacentar las ovejas; ni los pastores se apacentarán más á sí mismos; pues yo libraré mis ovejas de sus bocas, y no les serán más por comida.

11. Porque así ha dicho el Señor Señor: He aquí, yo, yo requeriré mis ovejas, y las reconoceré.

Palabra de Dios.

Texto bíblico: Reina-Valera 1909, edición de dominio público.

Respuesta: El Señor es mi pastor; nada me faltará.

1. El Señor es mi pastor; nada me faltará.

2. En lugares de delicados pastos me hará yacer: junto á aguas de reposo me pastoreará.

3. Confortará mi alma; guiaráme por sendas de justicia por amor de su nombre.

4. Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno; porque tú estarás conmigo: tu vara y tu cayado me infundirán aliento.

5. Aderezarás mesa delante de mí, en presencia de mis angustiadores: ungiste mi cabeza con aceite: mi copa está rebosando.

6. Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida: y en la casa del Señor moraré por largos días.

Texto bíblico: Reina-Valera 1909, edición de dominio público.

1. Porque el reino de los cielos es semejante á un hombre, padre de familia, que salió por la mañana á ajustar obreros para su viña.

2. Y habiéndose concertado con los obreros en un denario al día, los envió á su viña.

3. Y saliendo cerca de la hora de las tres, vió otros que estaban en la plaza ociosos;

4. Y les dijo: Id también vosotros á mi viña, y os daré lo que fuere justo. Y ellos fueron.

5. Salió otra vez cerca de las horas sexta y nona, é hizo lo mismo.

6. Y saliendo cerca de la hora undécima, halló otros que estaban ociosos; y díceles: ¿Por qué estáis aquí todo el día ociosos?

7. Dícenle: Porque nadie nos ha ajustado. Díceles: Id también vosotros á la viña, y recibiréis lo que fuere justo.

8. Y cuando fué la tarde del día, el señor de la viña dijo á su mayordomo: Llama los obreros y págales el jornal, comenzando desde los postreros hasta los primeros.

9. Y viniendo los que habían ido cerca de la hora undécima, recibieron cada uno un denario.

10. Y viniendo también los primeros, pensaron que habían de recibir más; pero también ellos recibieron cada uno un denario.

11. Y tomándolo, murmuraban contra el padre de la familia,

12. Diciendo: Estos postreros sólo han trabajado una hora, y los has hecho iguales á nosotros, que hemos llevado la carga y el calor del día.

13. Y él respondiendo, dijo á uno de ellos: Amigo, no te hago agravio; ¿no te concertaste conmigo por un denario?

14. Toma lo que es tuyo, y vete; mas quiero dar á este postrero, como á ti.

15. ¿No me es lícito á mí hacer lo que quiero con lo mío? ó ¿es malo tu ojo, porque yo soy bueno?

16. Así los primeros serán postreros, y los postreros primeros.

Palabra del Señor.

Texto bíblico: Reina-Valera 1909, edición de dominio público.