Lecturas sábado 11 julio 2026
Lectura del libro de los Proverbios Proverbios 2, 1-9
Hijo mío, si escuchas mis palabras
y no olvidas mis consejos;
si prestas oído a la sabiduría
y atención a la prudencia;
si invocas a la inteligencia
y le haces caso a la sensatez;
si procuras todo esto como procuras el dinero
y lo buscas como un tesoro,
entonces comprenderás lo que significa el temor del Señor
y alcanzarás el conocimiento de Dios.
Porque el Señor es quien da la sabiduría
y de su boca proceden el saber y la inteligencia.
Él atesora los aciertos para los hombres justos
y es un escudo para los hombres de conducta intachable;
él protege a los que cumplen con su deber
y cuida en su camino al hombre bueno.
Teniendo presente esto comprenderás lo que es justo y debido,
y todas las cosas que son convenientes y buenas.
Palabra de Dios

Lectura del santo evangelio según san Mateo Mateo 19, 27-29
En aquel tiempo, Pedro, tomando la palabra, le dijo a Jesús: «»Señor, nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido, ¿qué nos va a tocar?»» Jesús les dijo: «»Yo les aseguro que en la vida nueva, cuando el Hijo del hombre se siente en su trono de gloria, ustedes, los que me han seguido, se sentarán también en doce tronos, para juzgar a las doce tribus de Israel.
Y todo aquel que por mí haya dejado casa, o hermanos o hermanas, o padre o madre, o esposa o hijos, o propiedades, recibirá cien veces más y heredará la vida eterna»».
Palabra de Dios
Reflexión de la lectura
Vuelve a leer con calma la lectura de hoy. Detente en la frase que más te hable y pregúntate qué invitación concreta te hace Dios para esta jornada.
Reflexión del salmo
Repite despacio la respuesta del salmo y conviértela en oración. Deja que sus palabras acompañen tus preocupaciones, agradecimientos y decisiones de hoy.
Reflexión sobre las lecturas del 11 de julio
El libro de los Proverbios presenta la sabiduría como un tesoro que requiere búsqueda, escucha y paciencia. El Evangelio, leído en la memoria de san Benito, recuerda que seguir a Jesús implica ordenar prioridades y no medir la vida únicamente por lo que poseemos o recibimos.
La sabiduría bíblica no es acumular información, sino aprender a elegir bien. Se forma con oración, experiencia, consejo y disposición para corregirnos cuando descubrimos que una decisión no fue la mejor.
Una práctica para hoy
- Antes de una decisión, pregúntate qué opción es más justa y responsable, no solo cuál es más cómoda.
- Escucha el consejo de una persona prudente si estás confundido.
- Dedica unos minutos a revisar qué ocupa demasiado espacio en tu vida y qué necesitas volver a priorizar.